| Editorial
Por el Dr. Jorge Gilardi |
|
|
ANTE UN NUEVO ACTO ELECTORAL Con la fuerza de nuestras convicciones |
![]() |
|
|
|
|
Diez días después de que la actual conducción asumiera el compromiso de dirigir la Asociación de Médicos Municipales, un estallido social de proporciones inimaginables sacudió al país. Una de las mayores crisis socioeconómicas de las que se tenga memoria devastó las certidumbres institucionales más arraigadas y amenazó con la pobreza, el desempleo y el hambre a la mayoría de los argentinos. El desconsuelo y la desesperanza abatieron a numerosas familias, que veían truncado así un proyecto de futuro en nuestro territorio. Sin embargo, en este turbulento panorama, nuestra institución ha salido fortalecida, con nuevos proyectos que afirmaron su identidad y permitieron su expansión. Un indicador elocuente es que ningún médico municipal ha perdido su puesto de trabajo y mucho menos ha desertado de su responsabilidad gremial; la comunidad profesional se ha mantenido indemne de las expresiones de repudio que abarcaron a casi todas las instituciones de nuestra sociedad. Hoy, a pesar del corto tiempo que nos separa de ese fatídico estallido, una mayor estabilidad política y un horizonte de mayor crecimiento económico permiten afirmar los logros alcanzados, basados en el conocimiento, las ideas y la participación tenaz de nuestros afiliados. La adquisición de los terrenos del Polideportivo, la creación de una Compañía de Seguros que ofrece una protección eficaz para el profesional frente a la industria de los juicios por mala praxis, el logro de aumentos salariales obtenidos en función de una nueva grilla profesional, la gestión para que muchos de nuestros colegas acreditaran su título de especialistas, la afirmación del Instituto para el Desarrollo Humano y la Salud en la formación continua de nuestros profesionales, el obstinado seguimiento para la finalización de las obras en hospitales porteños que se hallaban demoradas sin razón justificada, son algunos de los logros que jalonaron cuatro años de gestión. Se ha continuado con el compromiso de que toda discusión se plantee en el marco de las paritarias, aplicando los instrumentos que consagra la ley actualmente vigente. Con un profundo respeto por los procedimientos democráticos que siempre legitimaron a sus conducciones, la AMM ha sumado 1.500 socios desde ese año hasta la fecha, esperando aún superar dicha cifra para los próximos años. Como era esperable, la institución ha tenido un gran aporte de sus médicos jubilados, quienes han redoblado su actividad y participación, institucionalizada hoy a través del Tribunal de Honor. Allí estarán nuestros referentes, brindando un fundamento ético a los dilemas que abren las nuevas tecnologías aplicadas al campo asistencial y volcando con su testimonio y su sabiduría lo que tanto necesitan los médicos, que hoy se hallan inmersos en una intensa actividad profesional. Pero la institución también recibe a quienes llegan, los 1.000 residentes asociados nutren con su energía y su deseo de compartir la sagrada responsabilidad profesional con el resto de sus colegas. En el ciclo de vida que exhiben estas dos generaciones se condensa el profundo sentido de nuestra misión institucional. El orgullo de haberse consagrado a la profesión de parte de nuestros mayores, el deseo de pertenecer y sumarse a un proyecto de parte de los más jóvenes afiliados. El próximo 23 de junio se abre un nuevo acto electoral. Allí apuntamos a renovar una vez más, el compromiso por la calidad institucional y por un mejor estilo de vida para los médicos. En estas elecciones, hay sólo una manera de hacerlo. Es con la participación activa y solidaria de cada médico municipal. Esperamos, otra vez más, que este acontecimiento celebre la democracia, el pluralismo, la transparencia y la horizontalidad que han signado por décadas a nuestra institución, y que la participación masiva de los afiliados sea la mejor desmentida a los agoreros del fatalismo, el descreimiento y la apatía. Como siempre, con la fuerza de nuestras convicciones.¨¨ |