| Editorial
Por el Dr. Jorge Gilardi |
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Un llamamiento al
compromiso y a la acción |
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Las inminentes elecciones reavivan la necesidad de evaluar los problemas, los desafíos, los aciertos y los errores que han signado a la gestión sanitaria en la Ciudad de Buenos Aires. Desde la legitimidad que otorga nuestra larga trayectoria en la defensa gremial, sostenemos una responsabilidad ineludible: ofrecer nuestro aporte genuino y comprometido por el mejoramiento de la atención de la salud. Y este aporte debe partir de un examen de las principales cuestiones que hoy afectan los derechos de los médicos, la situación del hospital público y el bienestar de los pacientes, destinatarios finales de todo el esfuerzo desplegado por las instituciones del sector. ¿Qué debemos vigilar para que esos derechos no sean vulnerados? - Denunciar todas aquellas falencias u omisiones que afectan las necesidades de los médicos que integran el equipo de salud, y que desnudan la ineficacia de una política destinada a promover e incentivar el desarrollo de los recursos humanos. - Continuar bregando para que se conquisten acuerdos salariales, con remuneraciones acordes al nivel de competencias y responsabilidades; pero también luchando para garantizar condiciones de trabajo dignas y seguras para quienes tienen a su cargo la atención de la salud. - Reforzar nuestra apuesta a que los profesionales tengan oportunidades de capacitarse y actualizarse en forma continua, a fin de que los beneficiarios puedan confiar en recibir la mejor atención científica y humana posible. ¿Qué debemos esperar prioritariamente de nuestros hospitales? - Expandir los servicios de salud para que los vecinos puedan recibir atención a lo largo de todo el día, y así evitar que los recursos existentes sean subutilizados. - Consolidar una gestión eficiente que se apoye en la actualización tecnológica adecuada al siglo XXI y que sea capaz de dar respuesta a la demanda más intensa y específica de quienes, a raíz del déficit de los sistemas de seguridad social, hoy eligen atenderse en el hospital público. ¿Y qué respuesta debemos esperar, ante todo, de nuestro sistema de salud? - La integración de una red sociosanitaria e intersectorial que cubra a los vecinos residentes en la Ciudad de Buenos Aires, pero también a los millones de argentinos que residen en zonas aledañas y encuentran en nuestra ciudad un imán para procurar la satisfacción de sus necesidades vitales. - Ofrecer una estrategia inclusiva para la zona más postergada de toda el área urbana, conformada por el Área Metropolitana de Buenos Aires, un problema que aparece como recurrente e impostergable en la agenda de todos los candidatos. - Las políticas y programas de acción puestos en marcha deberán apoyarse, como nunca antes, en la participación comunitaria y el fortalecimiento de las instituciones, únicos requisitos que le otorgarán sustentabilidad y soste-nibilidad más allá de los elencos gubernamentales que circunstancialmente afronten la toma de decisiones. - Profundizar la coordinación entre aquellas instituciones y servicios que configuran la red de atención, desde un enfoque inspirado en la Atención Primaria de la Salud. - Acreditar, mediante adecuados patrones de calidad, todos aquellos recursos humanos, materiales, tecnológicos que se integran al sistema y que deberían inicialmente ser responsabilidad de las instituciones del sector público. - Como respuesta a tales desafíos, el ejercicio del liderazgo y la rectoría general del sistema son una responsabilidad que atañe específicamente a las autoridades sectoriales. Por eso, insistimos, nuestro compromiso está en hacer sentir nuestra voz para influir en el diseño de las políticas públicas, colaborar en su implementación, controlar, evaluar y señalar todas las desviaciones de los fines que deberían orientarlas. Porque ya es una lección aprendida por todos nosotros: sólo cuando se ejerce el liderazgo se puede desarrollar una política firme y sustentable en el tiempo, sólo cuando hay transparencia en los actos de gobierno son posibles la confianza y la legitimación de la ciudadanía. En síntesis, para que la salud no sea mancillada como un bien de intercambio, las coyunturales contiendas electorales no deben hacernos confundir entre lo urgente y lo importante, lo accesorio y lo esencial, lo irrelevante y lo verdaderamente prioritario. Los médicos municipales decimos: es hora de políticas públicas de salud de Estado. Es hora de implementarlas ¨
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