| BOLETIN DE
TEMAS DE SALUD de la Asociación de Médicos Municipales de la Ciudad de Buenos Aires Suplemento del Diario del Mundo Hospitalario
Año 13 Nº 121 Septiembre de 2006
Salud y sida, las asignaturas pendientes
SALUD Y SIDA, LAS ASIGNATURAS PENDIENTESCon motivo de celebrarse el décimo aniversario de ONUSIDA se realizó una edición especial del informe anual de sida. El Informe sobre la epidemia mundial de sida 2006 contiene el conjunto de datos más exhaustivo jamás compilado sobre la respuesta de los países a la epidemia. En total, 126 países remitieron informes completos y, por primera vez, la sociedad civil participó activamente en la recopilación, revisión y análisis de estos datos. Si bien algunos países han alcanzado los hitos y objetivos establecidos para 2005, muchos otros no han logrado cumplir las metas. En más de setenta países encues-tados, el número de personas que utilizaron servicios de asesoramiento y pruebas del vih se ha cuadruplicado durante los últimos cinco años, de a-proximadamente cuatro millones en 2001 a 16,5 millones en 2005. En cincuenta y ocho países que aportaron datos, el 74% de las escuelas primarias y el 81% de las escuelas secundarias proporcionan actualmente educación sobre el sida. En algunos países, casi el 60% de las mujeres embarazadas vih positivas están recibiendo profilaxis antirretrovírica para prevenir la transmisión materno infantil del virus. En la mayoría de los países se analiza sistemáticamente la presencia del vih en la sangre destinada a transfusiones. Sin embargo, todavía hay deficiencias significativas. Los programas de prevención no están llegando a quienes corren riesgo máximo. Siguen siendo insuficientes los esfuerzos por aumentar el conocimiento sobre sida entre los jóvenes, las encuestas indican que menos del 50% de ellos han alcanzado niveles suficientes de conocimiento. Sólo el 9% de los varones que tienen relaciones sexuales con varones recibió algún tipo de servicio de prevención en 2005; dichos servicios fueron accesibles a menos del 20% de los consumidores de drogas intravenosas. Los servicios para prevenir el vih entre lactantes no se han ampliado con la misma rapidez que los programas que proporcionan terapia antirretrovírica, con una cobertura de tan sólo el 9% de las mujeres embarazadas. Los informes de la sociedad civil de más de treinta países indican que el estigma y la discriminación contra las personas que viven con el vih siguen siendo generalizados. La respuesta al sida no está suficientemente fundamentada en la promoción, protección y respeto de los derechos humanos. La mitad de los países que remitieron informes reconoció la existencia de políticas que interfieren en la accesibilidad y eficacia de las medidas de prevención y atención relacionadas con el vih. Los gobiernos nacionales, los organismos internacionales y las comunidades no están proporcionando una atención y apoyo adecuados a los quince millones de huérfanos a causa del sida, ni tampoco a otros millones de niños vulnerables como consecuencia de la enfermedad. Después de un cuarto de siglo de epidemia, la respuesta mundial al sida sigue en una encrucijada. La respuesta debe volverse mucho más enérgica, más estratégica y mejor coordinada si el mundo pretende alcanzar los objetivos establecidos por ONUSIDA para 2010. En esta edición del Boletín de Temas de Salud, presentamos una síntesis del informe 2006 sobre sida; además de una traducción de un trabajo de la OMS sobre la incidencia de esta enfermedad entre niños y un breve resumen de los principales temas abordados durante la última conferencia de sida realizada el mes pasado en Canadá. INFORME SOBRE LA EPIDEMIA MUNDIAL DE SIDA 2006Los últimos documentos sobre la enfermedad señalan que aunque se registraron importantes avances en muchos países, persisten deficiencias significativas en el acceso a la prevención y el tratamiento LA EPIDEMIA MUNDIAL, HOYSe estima que 38,6 millones de personas en todo el mundo están viviendo con el vih (2005). En 2005 se infectaron 4,1 millones de personas y 2,8 millones perdieron la vida como consecuencia de la enfermedad. Se cree que, en conjunto, la tasa de incidencia del vih (la proporción de personas que se han infectado por el virus) alcanzó su pico máximo a finales de la década de 1990 y que se ha estabilizado desde entonces, a pesar de una incidencia creciente en varios países. Sin embargo, el número de personas que viven con el vih ha seguido aumentando debido al crecimiento de la población y, en fechas más recientes, a los efectos de la terapia antirretrovírica sobre la esperanza de vida. En África subsahariana -la región que soporta la carga máxima de la epidemia- los datos también indican que la tasa de incidencia del vih ha alcanzado su valor máximo en la mayoría de los países. No obstante, las epidemias en esta región son muy diversas y especialmente graves en África meridional, donde todavía continúa expandiéndose. Entre las nuevas tendencias dignas de mención, se destacan los descensos recientes en la prevalencia nacional del vih en dos países de África subsahariana (Kenya y Zimbabwe), en zonas urbanas de Burkina Faso y también en Haití, en el Caribe, junto con indicios de un cambio significativo de comportamiento, co-mo el mayor uso del preservativo, menor número de parejas y retraso del inicio de la actividad sexual. En el resto de África subsahariana, la mayoría de las epidemias parece estar estabilizándose, pero a niveles excepcionalmente altos en la mayor parte de África meridional. África sigue siendo el epicentro mundial de la pandemia de sida; en Sudáfrica, que padece una de las peores epidemias del mundo, el sida no muestra indicios de retroceso. Cada tres mujeres embarazadas atendidas en dispensarios prenatales públicos, una estaba viviendo con el vih en 2004 y las tendencias a lo largo del tiempo revelan un incremento gradual en la prevalencia del vih. La enfermedad se está propagando con mayor rapidez en las provincias por las que discurren las principales rutas de transporte hacia Malawi, Sudáfrica y Zimbabwe. Las últimas estimaciones indican que unos 8,3 millones de personas estaban viviendo con el vih en Asia a final de 2005. De ellas, 2,4 millones eran mujeres adultas y más de las dos terceras partes de todos los casos correspondían a un solo país: la India. En Asia está recibiendo tratamiento antirretrovírico aproximadamente, una de cada seis personas (16%) que lo necesitan. La cobertura sigue situándose muy por debajo del 10% en la India (que tiene más del 70% de las necesidades totales de tratamiento en la región). Las epidemias en Europa oriental y Asia central continúan expandiéndose. Unas 220.000 personas se infectaron por el vih en 2005, lo que eleva a unos 1,5 millones el número de personas enfermas con un incremento de veinte veces en menos de una década. En América Latina, el vih infectó a unas 140.000 personas durante 2005, lo que eleva a 1,6 millones el número total de personas que viven con el virus. Las mayores epidemias de la Región corresponden a los países más populosos, especialmente Brasil, que alberga a más de un tercio de todas las personas que viven con el vhi. Sin embargo, las epidemias más intensas se están desarrollando en países pequeños como Belice y Honduras, en cada uno de los cuales el 1,5% o más de los adultos vivían con el vih en 2005. Mientras que en países como la Argentina, Brasil, Chile, Costa Rica, México, Panamá, Uruguay y Venezuela se han conseguido avances notables en el acceso al tratamiento, los países más pobres de América Central y los de la región andina del sur del continente siguen esforzándose por ampliar el acceso al tratamiento y superar los obstáculos de accesibilidad financiera. Excepto en el Sudán, la prevalencia nacional del vih en adultos en los países de Oriente Medio y África del norte es muy baja y no supera el 0,1%. Sin embargo, los datos disponibles señalan la existencia de epidemias crecientes en varios países, incluidos Argelia, República Islámica del Irán, Jamahiriya Árabe Libia y Marruecos. Aunque los niveles de infección por el vih siguen siendo bajos en toda Oceanía, no se está logrando reducir la epidemia que afecta desde hace mucho tiempo a Australia. Mientras tanto, en los Estados Unidos de América y en algunos países europeos siguen apareciendo indicios de epidemias resurgentes entre los varones que tienen relaciones sexuales con varones y hay epidemias esencialmente ocultas entre sus homólogos de América Latina y Asia.
PREVENCIÓN DEL VIH Aunque algunos países han aumentado significativamente su cobertura, los programas de prevención sólo llegan por ahora a una pequeña minoría de quienes los necesitan, y no se están cumpliendo diversos objetivos de prevención. Los análisis indican uniformemente que las intervenciones para cambiar el comportamiento reducen la frecuencia de las relaciones sexuales de riesgo. Los países en los que ha descendido la incidencia del vih se han beneficiado con la aparición de nuevos patrones de comportamiento sexual: menos transacciones sexuales comerciales en Camboya y Tailandia; retraso en el inicio de la actividad sexual en Zimbabwe; énfasis creciente en la monogamia en Uganda, y mayor uso del preservativo en general, por citar sólo algunos ejemplos. Sin embargo, la mayoría de los países parece haber olvidado el objetivo de asegurar que para 2005, el 90% de los jóvenes tenga acceso a servicios esenciales de prevención del vih, incluidos los servicios que les permitan desarrollar las aptitudes para la vida que necesitan con miras a reducir su vulnerabilidad. Así, entre 2001 y 2005 se efectuaron encuestas demográficas y de salud y sobre indicadores de sida a jóvenes de dieciocho países y en ninguno de los estudios se registraron niveles de conocimiento superiores al 50%. El UNFPA, el mayor comprador de preservativos masculinos del sector público, estima que el suministro mundial de preservativos por parte del sector público cubre menos del 50% de las necesidades y que la financiación actual para la adquisición y distribución de preservativos debería triplicarse. Más de 340 millones de personas contraen cada año una infección de transmisión sexual curable, y las mujeres son más vulnerables a este tipo de infecciones que los varones. A pesar de que las infecciones de transmisión sexual no tratadas aumentan el riesgo de transmisión del vih en varios órdenes de magnitud, persiste una coordinación mínima entre diagnóstico y tratamiento de infecciones de transmisión sexual y vih. También se observan signos preocupan-tes de que en algunas regiones puede estar disminuyendo el apoyo dirigido a la prevención. Esto supone una oportunidad perdida lamentable, ya que, según las estimaciones, la ampliación de las estrategias de prevención disponibles en 125 países de ingresos bajos y medianos evitaría unos 28 millones de nuevas infecciones por el vih entre 2005 y 2015 -más de la mitad de las que está previsto que se produzcan durante este período-y se ahorrarían unos US$24.000 millones. Las inyecciones peligrosas y las transfusiones de sangre contaminada en centros sanitarios todavía son motivo de preocupación. Los programas nacionales de prevención del vih deberían fomentar la observancia de prácticas formales de control de infecciones en los centros sanitarios.
ATENCIÓN, APOYO Y TRATAMIENTOEl acceso equitativo a la atención y al tratamiento es un elemento fundamental para una respuesta mundial eficaz al sida. Entre 2001 y 2005, el número de personas tratadas con antirretrovíricos en los países de ingresos bajos y medianos aumentó de 240.000 hasta aproximadamente 1,3 millones. El número de centros que proporcionaban tratamiento antirretrovírico creció de unos quinientos en 2004 a más de cinco mil a fin de 2005. Promediando el año pasado, veinte países cumplían el objetivo de la iniciativa “Tres millones para 2005” de proporcionar tratamiento como mínimo a la mitad de las personas que lo necesitan. Se estima que el acceso ampliado al tratamiento ha evitado 250.000-350.000 fallecimientos por sida entre 2003 y 2005. En el ámbito mundial, sin embargo, los fármacos antirretrovíricos sólo llegan a una de cada cinco personas que los necesitan. Algunos obstáculos persistentes para ampliar el acceso al tratamiento son los gastos corrientes reembolsables para los pacientes, la concentración de centros de tratamiento en las zonas urbanas y los esfuerzos insuficientes para abordar las necesidades de las poblaciones vulnerables, incluidos los profesionales del sexo, los varones que tienen relaciones sexuales con varones, los consumidores de drogas intravenosas, los presos y los refugiados. Como muchos fármacos antirretrovíricos de segunda línea siguen resultando demasiado costosos para un gran número de países, es probable que se requieran mayores reducciones de precios para sostener y ampliar las iniciativas de acceso al tratamiento. LA FINANCIACIÓN El ritmo de crecimiento de los recursos para el vih se ha acelerado desde 2001,con un incremento promedio anual de US$1700 millones entre 2001 y 2004. La financiación disponible en 2005 llegó a US$8300 millones. El acceso al tratamiento se ha ampliado; en los países de ingresos bajos y me-dianos, el número de personas que reciben terapia antirretrovírica ha pasado de 240.000 en 2001 a 1,3 millones en 2005. PARA SUPERAR OBSTÁCULOS Para mantener y potenciar el impulso en la ampliación del tratamiento de sida hacia el objetivo del acceso universal se requiere mayor liderazgo político con el fin de superar obstáculos fundamentales mediante esfuerzos para: -Aumentar el conocimiento individual del estado serológico del vih acrecentando drásticamente el uso de servicios de asesoramiento y pruebas voluntarias del vih. -Reducir el estigma asociado al vih, lo que significa acabar con el miedo, la desinformación y la discriminación contra las personas que viven con el vih o que presuntamente corren riesgo de contraerlo, tanto entre los profesionales sanitarios como entre el público general. -Generar capacidad humana para sostener el tratamiento mediante formación y mejor uso de los recursos humanos existentes. Las herramientas de formación de la OMS para el tratamiento integrado de las enfermedades en adolescentes y adultos y el tratamiento integrado de las enfermedades infantiles han permitido formar a más de 15.000 proveedores de servicios relacionados con el sida y capacitarlos en un enfoque que engloba terapia antirretrovírica, atención y prevención. -Mejorar la gestión de suministros para minimizar demoras en la adquisición y dispensación de fármacos antirretro-víricos, acrecentando la capacidad para prever futuras demandas de tales medicamentos y aplicar sistemas fiables de abastecimiento, distribución y suministro. -Integrar la atención para el vih con otros servicios de salud a fin de aumentar la aceptación de la terapia antirre-trovírica y ofrecer una atención más integral y de mejor calidad; por ejemplo, conectando la atención para el vih con el diagnóstico y tratamiento de la tuberculosis y con los cuidados de salud reproductiva y prenatal. LOS JÓVENES Y LA ENFERMEDAD En los países donde el vih se concentra entre los profesionales del sexo, los consumidores de drogas inyectables o los hombres que tienen relaciones homosexuales, los comportamientos de alto riesgo comienzan en la mayoría de los casos en la adolescencia y una buena parte de esas poblaciones de alto riesgo tiene menos de veinticinco años. En los países con epidemia generalizada, la infección se propaga también principalmente a través de los jóvenes. La mitad de todas las nuevas infecciones registradas en el África subsahariana se dan en ese grupo. Muchos jóvenes carecen de los conocimientos y aptitudes básicas necesarias para evitar la infección por vih. Los jóvenes siguen teniendo un acceso insuficiente a la información, el asesoramiento, las pruebas, los preservativos, las estrategias de reducción del daño y los servicios de atención y tratamiento de las infecciones de transmisión sexual. Es necesario abordar otros factores socioeconómicos que escapan al control de los individuos. Los países que han informado de una disminución de la prevalencia de la infección por vih son los que han conseguido modificar en mayor medida los comportamientos y la prevalencia entre los grupos de edad más jóvenes. Las características de la epidemia varían enormemente de una región a otra, pero en todos los casos los jóvenes son el epicentro del problema, tanto por la abundancia de nuevos casos de infección en esa población como por el potencial de cambio que encierran si se consigue llegar a ellos con las intervenciones adecuadas. Los jóvenes de diez a veinticuatro años representan una gran parte de la población más expuesta a contraer el vih en los países en desarrollo. Pese a ello, son escasas las evaluaciones bien documentadas de intervenciones centradas en esos grupos. Sin embargo, hay datos sólidos que avalan la eficacia de los programas basados en centros de salud que recurren a actividades de extensión para suministrar información y servicios a los jóvenes en riesgo. SIDA E INFANCIAMuchas de las causas del sida infantil son prevenibles. Sin embargo, 1.500 niños se infectan cada día, el 90% de ellos vive en África Cada día, 1.500 niños menores de quince años se infectan con hiv, un 90% de ellos vive en África. En la región Sub-sahariana en 2005 había 2,3 millones de niños que vivían con el vih. La mayor parte de ellos adquirieron el virus en el útero, durante el nacimiento o en la lactancia: todas formas de trasmisión que pueden ser prevenidas. Para muchos niños infectados, las ocasiones de sobrevivir son escasas. En todo el mundo, el sida explica la muerte del 3% de los niños por debajo de cinco años de edad y el 6% de ellos vive en África subsahariana, en donde el sida se convirtió en uno de los principales asesinos de chicos y jóvenes. Sin el tratamiento adecuado, la progresión de la infección del vih en niños es particularmente agresiva. En 2005, 380.000 niños murieron por causas relacionadas con el vih. En los países más afectados, tales como Botswana y Zim-babwe, el sida es la razón subyacente que provoca más de un tercio de todas las muertes entre niños menores de cinco años. Más allá de eso, el vih en niños es casi enteramente prevenible. Se ha eliminado virtualmente en los países desarrollados, en donde existe disponibilidad a la prevención y acceso a los servicios sanitarios y a los tratamientos. También se han disminuido las cifras de transmisión de madre a hijo a menos del 2% y se han elevado los índices de la sobrevida de los chicos infectados (más del 80% viven más allá de los seis años). Sin em-bargo, los planes (relativamente simples) que permiten alcanzar estos logros están ausentes en gran parte de los lugares que más los necesitan, particularmente en África subsahariana y Asia del Sur.
¿Cómo adquieren los niños el vih? Se estima que, en 2005, 540.000 niños menores de quince años se infectaron con vih, sobre todo a través de la transmisión madre-hijo. En África subsaharia-na, la mayoría de los bebés adquiere la enfermedad durante la gestación, el parto y el período de lactancia. Una fracción pequeña de las infecciones se produce por las inyecciones inseguras, la transfusión de sangre infectada, el abuso sexual y las relaciones sexuales inseguras (un modo de la transmisión significativo entre adolescentes).
¿Cuánto tiempo sobreviven los niños con vih? Más de la mitad (50-60% de los niños) desarrollan síntomas precoces pero en ausencia del diagnóstico temprano y el tratamiento eficaz, mueren en promedio a la edad máxima de dos años. En un estudio que involucró a casi 3.500 niños de África subsahariana, se demostró que el 35% de los infectados había muerto al año de vida y el 53%, antes de alcanzar los dos años. Sin medidas preventivas eficaces, el riesgo de la transmisión de una madre infectada a su niño, antes o durante el nacimiento es entre el 15% y 25%. Si la madre amamanta a su recién nacido hasta dieciocho o veinticuatro meses, ese riesgo aumenta entre un 30 y 45%.
¿Cómo prevenir la transmisión del vih de la madre a su hijo? Las mujeres embarazadas deben tener acceso a un diagnóstico temprano de vih de modo que puedan conocer su estado y poder tomar decisiones sobre su embarazo, el parto y la alimentación de su hijo. Las que son vih positivo deben tener acceso a los servicios que le permitan un parto y una situación posnatal seguros. Además, el bebé y la madre deben recibir los cuidados necesarios. En los países de alto poder adquisitivo, el uso de las drogas antirretro-virales para tratar a la madre y prevenir la infección en el bebé han alcanzado un estándar de cuidado que condujo a la eliminación virtual de la transmisión madre-hijo. Servicios extensos, eficaces para la prevención de la transmisión madre-hijo podrían impedir 315.000 casos de infecciones pediátricas de vih anualmente con tecnología actualmente disponible. En Norteamérica y Europa, donde tales servicios están desarrollados fácilmente, menos del 2% de los niños de madres positivas adquieren el virus actualmente. En esos continente, en 2005, menos de 300 nuevas infecciones se registraron en niños menores de quince años. Incluso en países de bajos recursos, la transmisión madre a niño puede ser disminuida entre un 2% y 4% cuando los servicios necesarios están disponibles, como experiencias recientemente conocidas en El Abidjan, Costa de Marfil.
¿Qué hace la terapia antirretroviral en los niños con vih? La terapia de antirretroviral ha demostrado ser altamente eficaz en los niños. La rápida iniciación del tratamiento preserva funciones inmunes, promueve un crecimiento y desarrollo normal y prolonga la vida. Generalmente, cerca del 80% de los niños con vih mueren a los cinco años si no reciben terapia anti-rretroviral. En los países de alto poder adquisitivo, en donde tratan a la mayoría de los niños infectados con terapia antirretroviral, se redujo la mortalidad cerca de cinco veces o más y el resultado en índices de supervivencia es más del 80%.
DesafíosExperiencias en Brasil, Sudáfrica y en otras partes del mundo demostraron que el diagnóstico temprano en niños es posible en países pobres, y los niños responden bien a la terapia antirre-troviral. Sin embargo, poco se está haciendo por asegurar el acceso a los servicios, especialmente en África subsa-hariana, donde está concentrada la mayor parte de la carga del vih pediátrico. En contraposición con los 380.000 niños infectados de sida que murieron en África subsahariana, en los países más ricos fallecieron 100 niños. Varios factores causan esta discrepancia: - Muchos de los países más afectados no cuentan con el recurso humano necesario y tienen sistemas de salud débiles. - La investigación sobre el vih en niños es limitada en muchos países. Las herramientas para diagnosticar el vih en infantes tienden a estar inhabilitadas o ausentes. - Persisten los conceptos falsos sobre la eficacia de la terapia antirretroviral para los niños. - En muchos lugares la experiencia es limitada o simplificada con pautas estan-dardizadas del tratamiento.
DiagnósticoComo con los adultos, la mayoría de los niños infectados se diagnostican muy tarde en el curso de la enfermedad. La progresión rápida del vih en niños significa que muchos mueren durante la infancia o en la niñez temprana en condiciones de infecciones que son preveni-bles y tratables. El diagnóstico temprano de la infección es por lo tanto vital, de modo que la terapia antirretroviral se debe comenzar tan rápidamente como sea posible. Sin embargo, la concreción de esta acción sanitaria puede ser complicada. Generalmente, la prueba del vih exige comparativamente pruebas de bajo costo y fácilmente disponibles para detectar la presencia de anticuerpos (que aparecen típicamente en la sangre luego de algunas semanas de infección); sin embargo, todos los bebés nacidos de mujeres con vih adquieren anticuerpos de su madre. Esos anticuerpos se eliminan habitualmente del sistema del niño dentro del primer año de vida (pueden persistir sin embargo en algunos casos, hasta los dieciocho meses). La presencia de anticuerpos en la sangre de un bebé menor de dieciocho meses, por lo tanto, no necesariamente significa que el niño en sí mismo esté infectado. El diagnóstico exacto de la infección en los niños menores de dieciocho meses requieren de la detección del virus en sí mismo, lo cual exige pruebas más sofisticadas. Tales pruebas virológicas involucran equipos costosos de laboratorio y eso no es algo fácilmente disponible en países de bajos ingresos. El equipo puede costar más de US$140.000, y cada prueba hasta US$40.
TratamientoEn países de medio y bajo poder adquisitivo, entre 60.000 y 100.000 de los más de 800.000 niños con vih positivos que necesitan terapia antirretroviral (la mayor parte de ellos en África Subsa-hariana) la recibían en junio de 2006. No todas las drogas antirretrovirales que fueron aprobadas para el uso en adultos están disponibles en su forma apropiada y patentadas para el uso en niños y a menudo no están disponibles. Además, las medicinas frecuentemente no son conseguidas con las fórmulas convenientes para niños. Las drogas usadas en los tratamientos infantiles pueden costar tanto como las de adultos. Por ejemplo, una fuente anual de un conbinado de tres drogas (stavu-dine, nevirapine y el lamivudine) para los adultos vale en promedio US$148 en países de bajos ingresos, pero esas drogas para los niños llegan a costar US$2.000 y US$800 para una versión genérica. Las patentes también pueden obstaculizar el desarrollo y la producción de combinaciones de la dosis fijas. Además, muchos países subdesarrollados encontraron dificultades en la obtención de la información en el estado de la patente de los antirretrovirales. Esta falta de datos sobre el estado de las patentes crea incertidumbres y puede afectar la producción de versiones genéricas de drogas antirretrovirales. Es necesario subrayar la necesidad de contar con sistemas de salud adecuados, de lograr la consolidación de la infraestructura apropiada y entrenar al personal de salud para el cuidado y el tratamiento de los niños con vih. El problema más agudo está especialmente en África del este y meridional, donde los hospitales están desbordados por los pacientes con hiv y los sistemas de salud se deterioran a causa de la pérdida del recurso humano. El Banco Mundial estimó que los países con una prevalencia del 15% de vih pueden prever que perderán cada año cerca del 3% de su personal de salud a causa del sida. XVI CONFERENCIA INTERNACIONAL SOBRE SIDASe llevó a cabo en Canadá el mes pasado. Se destaca que en la lucha contra la enfermedad el ritmo del progreso ha generado frustración entre la comunidad científica y médica
En agosto de 2006, durante el cierre de la XVI Conferencia Internacional sobre Sida, científicos, médicos, encargados de formular las políticas, personas que viven con vih/sida y líderes de la comunidad señalaron la necesidad de acelerar la aplicación a gran escala de los programas de prevención, atención y tratamiento del vih en los países o regiones que cuentan con recursos limitados. La co-presidente de la Conferencia, Dra. Helene Gayle, señaló: “Pese al importante ímpetu mantenido durante los últimos tres años, el ritmo del progreso ha dejado frustrados a muchos. Debemos canalizar esta frustración hacia la acción”. Por su parte, el otro presidente de la Conferencia, Dr. Mark Wainberg, agregó: “En verdad, habremos fallado en nuestro cometido a menos que ampliemos radical y rápidamente hasta los millones, el número de personas en todo el mundo con acceso a los medicamentos antirretrovirales y, de manera simultánea, apliquemos la prevención a gran escala. No se puede lograr progreso alguno si el número de personas que resultan infectadas por el VIH cada año es mayor que el de las personas que pueden obtener acceso al tratamiento”. El nuevo presidente de la Sociedad Internacional de Sida, el argentino Pedro Cahn expresó: “Todos los conocimientos, la investigación novedosa y las nuevas herramientas no serán eficaces sin el liderazgo político que es esencial para detener esta enfermedad. No aceptaremos una Lista de Schindler para el vih en la que se salva la vida de las personas que reciben tratamiento en tanto que las demás quedan rezagadas al sufrimiento y a la muerte”. El Dr. Cahn es presidente de la Fundación Huésped y ocupa el cargo de jefe de Infectología del hospital Fernández, además se de-sempeña como profesor auxiliar en Enfermedades Infecciosas en la Facultad de Medicina de la Universidad de Buenos Aires.
La necesidad de recurso humanoEl Dr. Anders Nordström, Director General interino de la Organización Mundial de la Salud dijo durante la Conferencia que se requieren medidas drásticas para conseguir que haya suficientes trabajadores de la salud, a disposición a fin de lograr para 2010 el acceso universal a la prevención, al tratamiento y a la atención de la infección por vih/sida así como a la prestación de apoyo. El acceso universal será imposible sin trabajadores de salud. Se debe contar con personal capacitado y motivado. El Dr. Nordström agregó: “El mejoramiento de la financiación y de los productos médicos no bastará para lograr un cambio duradero en la vida de la gente mientras no se resuelva la crisis del personal de salud”. Nordström pidió medidas drásticas para fortalecer urgentemente la fuerza de trabajo sanitaria. El nuevo plan de la Organización Mundial (OMS) de la Salud, Tratar, capacitar, retener, presentado durante la Conferencia, también señala que la prevención y el tratamiento de la infección entre los trabajadores de salud en un ambiente laboral propicio pueden ayudar a mejorar las condiciones de trabajo y mantener al personal decisivamente saludable y motivado.
El acceso a los medicamentos sigue siendo decisivoDurante la Conferencia, también se puso énfasis en la iniciativa de la OMS y de ONUSIDA llamada “Tres millones para 2005”, cuyo objetivo para fines de 2005 era hacer extensivo el acceso al tratamiento antirretroviral a tres millones de personas en países de ingresos bajos y medianos. La fijación de precios de los medicamentos sigue siendo una cuestión importante para asegurar la accesibilidad a los tratamientos de primera y segunda línea. Los temas relacionados con la innovación, la investigación y la propiedad intelectual cobran cada vez más impulso con miras a garantizar un máximo acceso a los productos nuevos que salvan vidas. Un sistema de salud también requiere mejores sistemas de información y vigilancia, logística y distribución de medicamentos.
Jóvenes y sida: la evidencia es clara. Actuar ahora Por primera vez, la efectividad de los diferentes tipos de intervenciones contra el sida entre personas jóvenes han sido revisados en su utilidad frente al riesgo del sida. El informe Preparado, listo, ya presentado en la Conferencia identifica qué debe hacerse ahora para reducir el impacto de la enfermedad entre la gente joven. Uno de los objetivos de ONUSIDA es que para el 2010, el 95% de los jóvenes accedan a la información, tecnología y servicios que necesitan para disminuir su vulnerabilidad frente a la enfermedad. En el informe se identifican tres tipos de intervenciones: - Ya (dejar de buscar más evidencias y actuar inmediatamente). - Listo (implementar acciones ampliamente pero evaluándolas cuidadosamente). - Preparado (son intervenciones que no están listas para implementarse todavía porque se requiere más investigación y desarrollo). El informe hace recomendaciones para los responsables de las políticas y establece acciones para los gobiernos si quieren prevenir el vih entre los jóvenes. El 40% del total de los nuevos casos entre adultos son consecuencia de infecciones que ocurrieron cuando las personas tenían entre 15 y 24 años. De ahí la importancia de focalizar las acciones de prevención sobre este grupo. Son necesarios programas específicos: en escuelas, medios de comunicación, servicios de salud, comunidades y entre los jóvenes que corren mayor riesgo. Nota: la versión completa del Informe sobre Sida 2006 puede consultarse en: http://www.unaids.org/en/HIV_data/2006GlobalReport/default.asp LA CONFERENCIA La Conferencia Internacional sobre Sida es organizada por la Sociedad Internacional de Sida, una asociación independiente líder del mundo que congrega profesionales especializados en vih/sida: cuenta con más de 10.000 miembros de 153 países. |