| BOLETIN DE
TEMAS DE SALUD de la Asociación de Médicos Municipales de la Ciudad de Buenos Aires Suplemento del Diario del Mundo Hospitalario
Año 13 Nº 120 Agosto de 2006 Ambientes saludables,
claves para la salud pública
AMBIENTES SALUDABLES, CLAVES PARA LA SALUD PUBLICA La Organización Mundial de la Salud (OMS) presentó este año el informe mundial Ambientes saludables y prevención de enfermedades, hacia una estimación de la carga de morbilidad atribuida al medio ambiente, que detalla estimaciones cuantitativas de la carga de morbili-dad asociada a factores ambientales en las principales categorías de enfermedades y afecciones notificadas. Y plantea así nuevos caminos para el entendimiento de las interac-ciones entre medio ambiente y salud. Las estimaciones reflejan cuánta mortalidad, morbilidad y discapacidad pueden evitarse, desde una perspectiva realista cada año, mediante la reducción de la exposición humana a los peligros ambientales. El documento aborda específicamente los factores ambientales que realmente son posibles de modificar si se aplican tecnologías, políticas y medidas de prevención y de salud pública. Estos agentes ambientales encierran los riesgos físicos, químicos y biológicos que afectan directamente a la salud y que además aumentan los comportamientos no saludables (por ejemplo, el sedentarismo). El análisis se basa en una evaluación comparativa de riesgos coordinada por la OMS en 2002: más de cien expertos de todo el mundo aportaron referencias sobre ochenta y cinco grupos de enfermedades y traumatismos. Las estimaciones están cuantificadas considerando la fracción atribuible al medio ambiente (asociada a cada patología) y los años de vida ajustados en función de la discapacidad (AVAD, una medida ponderada de la mortalidad, la morbilidad y la discapacidad). Aunque hay dispari-dades en la notificación de muchas enfermedades, este análisis utiliza los mejores datos disponibles. Entre las enfermedades con la mayor carga absoluta atribuible a factores ambientales modificables figuran: la diarrea, las infecciones de las vías respiratorias inferiores, otras lesiones accidentales y el paludismo. Si se calcula que el 24% de la carga de morbilidad mundial y el 23% de todos los fallecimientos pueden atribuirse a factores ambientales, los resultados del informe de la OMS son principalmente importantes para el sector de la atención sanitaria cuyas políticas y programas suelen abordar estos problemas específicos. Un mejor conocimiento de la problemáticas favorece a la disposición de medidas preventivas que no sólo disminuyan la morbilidad, sino también los costos para el sistema sanitario. Las conclusiones también son significativas para otros sectores cuyas actividades intervienen en muchos riesgos ambientales como la calidad del aire y del agua, las medidas de uso de energía y las modalidades de aprovechamiento de tierras y planificación urbana, que afectan, a su vez, a la salud y al comportamiento de manera directa e indirecta. Además de reducir la carga de morbi-lidad, estas medidas preventivas pueden generar otros beneficios secundarios, como por ejemplo, mejorar la calidad de vida y el bienestar e incluso las oportunidades de educación y empleo. Además, se debería priorizar a los grupos más vulnerables: los niños y las poblaciones más pobres (los riesgos ambientales son quince veces mayores) En esta edición del Boletín de Temas de Salud, presentamos un análisis de los puntos más salientes del informe de la OMS. El informe completo en inglés puede consultarse en www.who.int/entity/quantifying_ehimpacts/publications/preventingdisease.pdf El resumen en español está disponible en http://www.who.int/quantifying_ehimpacts/publications/prevdisexecsumsp.pdf EL MEDIO AMBIENTE EN EL CONTEXTO DE LA SALUD Los factores ambientales contribuyen a la carga de morbilidad y mortalidad con índices muy elevados, aunque su impacto varía según las regiones, el tipo de enfermedad y las poblaciones más vulnerables
De las 102 principales enfermedades, grupos de enfermedades y traumatis-mos que cubre el informe sobre la salud en el mundo de 2004, los factores de riesgo ambientales contribuyeron a la carga de morbilidad en ochenta categorías. La fracción de la morbilidad atribuible específicamente al medio ambiente varía de manera notable entre las diferentes enfermedades. Se calcula que en todo el mundo, el 24% de la carga de morbilidad (años de vida sana perdidos) y aproximadamente el 23% de todas las defunciones (mortalidad prematura) son atribuibles a factores ambientales. En los niños de 0 a 14 años, el porcentaje de muertes que podían atribuirse al medio ambiente es de hasta un 36%. Hay grandes variaciones entre las regiones con relación a la contribución del medio ambiente a las diversas enfermedades, debido a diferencias en la exposición ambiental y el acceso a la atención sanitaria entre las diversas regiones. Por ejemplo, aunque el 25% de todas las muertes registradas en las regiones en desarrollo eran atribuibles a causas ambientales, en las regiones desarrolladas sólo el 17% de las muertes se atribuían a estas causas. Aunque esto supone una importante contribución a la carga de morbilidad global, esta estimación es moderada, ya que todavía no hay datos probatorios sobre muchas enfermedades. Además, en muchos casos, la vía causal entre el riesgo ambiental y la aparición de la enfermedad es compleja. En lo posible, la OMS intentó captar estos efectos indirectos sobre la salud. Por ejemplo, cuantificó la malnutrición asociada a las enfermedades transmitidas por el agua y la carga de morbilidad relacionada con aspectos de la inactividad física atribuibles a factores ambientales (por ejemplo, la planificación urbana). Sin embargo, en algunos casos la carga de morbilidad no era cuan-tificable, a pesar de que los efectos en la salud fueran claramente visibles. Entre las enfermedades con la mayor carga absoluta atribuible a factores ambientales modificables figuraban: la diarrea, las infecciones de las vías respiratorias inferiores, otras lesiones accidentales, y el paludismo (ver recuadro “Las enfermedades en números”, página 2).
Diferentes definiciones de medico ambiente En el sentido médico, el medio ambiente incluye el entorno o las influencias que afectan a un organismo. La última definición de medio ambiente dada por la Asociación Epidemiológica Internacional, lo define como: “Todo lo que es externo al ser humano. Puede ser dividido en factores (físico, orgánico, cultural, etc.) de los cuales uno o todos pueden influenciar el estado de la salud de la población”. En general, las acciones de la salud vinculadas al medio ambiente focalizan los causas naturales y físicas y las relacionadas con el comportamiento (por ejemplo, lavado de manos). Raramente las intervenciones sanitarias modifican los aspectos sociales y culturales de una comunidad, que usualmente considerados independientes del medio ambiente (por ejemplo, el desempleo). La definición de medio ambiente en la medida de su impacto sobre la salud puede sintetizarse de la siguiente forma: “El medio ambiente está conformado por todos los factores físicos, químicos y biológicos externos a una persona, y todos los relacionados al comportamiento”. Esta definición excluye a los comportamientos que no están relacionados con el medio ambiente (vinculados con el medio social, cultural y genético). Ver recuadro “Factores del medio ambiente”.
La importancia del medio ambiente en la prevención Aunque la relación entre salud y medio ambiente está largamente comprobada y ha sido analizada en diversas iniciativas y documentos de entes internacionales -como por ejemplo la Declaración del Milenio de las Naciones Unidas-, las estrategias de prevención de las enfermedades vinculadas a esta problemática sanitaria no son siempre plenamente apreciadas. En el último informe de la Organización Mundial de la Salud sobre medio ambiente se demuestra que modificando los riesgos que implican algunos factores del medio ambiente, se pueden reducir significativamente la incidencia de una cantidad importante de enfermedades. LAS ENFERMEDADES EN NUMEROS • La carga de morbilidad por diarrea está asociada en aproximadamente un 94% a factores de riesgo ambientales tales, como el consumo de agua no potable y el saneamiento y la higiene insuficientes. • Las infecciones de las vías respiratorias inferiores están asociadas a la contaminación del aire en locales cerrados, relacionada en gran medida con la utilización de combustible sólido en los hogares y posiblemente con la exposición pasiva al humo del tabaco, así como con la contaminación del aire exterior. En los países desarrollados, aproximadamente el 20% de estas infecciones son atribuibles a causas ambientales, y en los países en desarrollo ese porcentaje llega hasta un 42%. • Entre las otras lesiones accidentales, están las causadas por los peligros en el lugar de trabajo, la radiación y los accidentes industriales; el 44% de estos traumatismos son atribuibles a factores ambientales. • El porcentaje de paludismo atribuible a factores ambientales modificables, en un 42%, está asociado a las políticas y prácticas de aprovechamiento de tierras, deforestación, ordenación de los recursos hídricos, ubicación de los asentamientos y modificación del diseño de las viviendas, por ejemplo, la mejora de los desagües. FACTORES DEL MEDIO AMBIENTE Según la definiciones adoptadas sobre el tema, existen factores que han sido excluidos a los efectos de medir las consecuencias del medio ambiente sobre la salud. Factores medio ambientales modificables incluidos: contaminación de aire, agua o tierra con agentes químicos o biológicos; UV y ionización radioactiva; ruído, campos electromagnéticos; riesgos ocupacionales; ambientes de la construcción, incluidos viviendas, diseño de rutas y caminos; métodos de la agricultura y sistema de riego; cambios de clima provocados por la acción del hombre, modificación del ecosistema; conductas relacionadas con la disponibilidad de agua potable y acceso a la sanidad, como limpieza de manos y contaminación de alimentos por falta de agua. Factores medio ambientales excluidos: consumo de alcohol y tabaco, abuso de drogas; dieta; vectores del medio ambientes naturales que no pueden ser modificados (ríos, lagos, pantanos); desempleo (no está relacionada con el medio ambiente la enfermedad ocupacional); agentes biológicos naturales, como por ejemplo el polen en el exterior; transmisión persona a persona que no puede ser racionalmente prevenida. (Ver nota principal) El mundo en desarrollo y los niños soportan una carga desproporcionadamente alta de enfermedades vinculadas con el medio ambiente Las regiones en desarrollo soportan una carga desproporcionadamente alta de enfermedades transmisibles y traumatismos en general, y en particular, en caso de las vinculadas con el medio ambiente. La mayor diferencia global entre las regiones se registró en la categoría de las enfermedades infecciosas. El número total de años de vida sana perdidos por habitante a consecuencia de factores ambientales es quince veces mayor en los países en desarrollo que en los países desarrollados. Por otro lado, el porcentaje de enfermedades diarreicas e infecciones de las vías respiratorias inferiores es entre 120 y 150 veces mayor en determinadas subregiones de países en desarrollo. Estas diferencias se deben a variaciones en la exposición a riesgos ambientales y en el acceso a la atención sanitaria. No se observa ninguna diferencia general entre los países desarrollados y los países en desarrollo en cuanto al porcentaje de enfermedades no transmisibles atribuibles al medio ambiente. Sin embargo, en los países desarrollados hay una mayor carga de enfermedades cardiovasculares y cánceres atribuible a factores ambientales. En algunas regiones desarrolladas, las cifras de años de vida sana perdidos por habitante a causa de enfermedades cardiovasculares es siete veces mayores que en las regiones en desarrollo y las tasas de cáncer, cuatro. El sedentarismo es un factor de riesgo de diversas enfermedades no transmisibles, entre ellas la cardiopatía isqué-mica, los cánceres de mama, colon y recto y la diabetes mellitus. Se ha estimado que en determinadas zonas desarrolladas, como América del Norte, los niveles de inactividad física podrían reducirse en un 31% mediante intervenciones ambientales, utilización apropiada de la tierra en zonas urbanas y transporte adecuado para peatones y ciclistas e instalaciones y políticas de esparcimiento y de lugar de trabajo que favorezcan estilos de vida más activos. Al mismo tiempo, los países en desarrollo soportan una mayor carga de morbilidad por traumatismos involun-tarios y traumatismos causados por el tránsito atribuible a factores ambientales. El número medio de años de vida sana perdidos por habitante a consecuencia de traumatismos asociados a factores ambientales es aproximadamente el doble que el de los países desarrollados; la diferencia es todavía mayor en el plano subregional. En cuanto a los traumatismos causados por el tránsito, la carga de morbilidad ambiental es quince veces mayor en las subregiones más pobres y las cifras de otras lesiones accidentales eran diez veces mayores. Los resultados sugieren que, a medida que los países se desarrollen, se producirá una importante transición en los factores de riesgo ambientales. Para algunas enfermedades como el paludismo, se prevé que la carga de morbilidad ambiental disminuirá con el desarrollo; pero en otras enfermedades no transmisibles, como la neumopatía obstruc-tiva crónica, aumentaría hasta niveles cercanos a los de las regiones más desarrolladas del mundo.
Los niños, los más afectados Los niños sufren un porcentaje desproporcionado de la carga de morbilidad ambiental. En todo el mundo, el número de años de vida sana perdidos por habitante debido a factores de riesgo ambientales es aproximadamente cinco veces mayor entre los niños de cero a cinco años que en la población en general. La diarrea, el paludismo y las infecciones respiratorias arrojan un gran porcentaje de morbilidad atribuibles al medio ambiente, y también son algunas de las más mortíferas entre los niños menores de cinco años. En los países en desarrollo, el porcentaje de estas tres enfermedades atribuible al medio ambiente representa como promedio el 26% de todas las defunciones de niños menores de cinco años. Las enfermedades perinatales (por ejemplo, el nacimiento prematuro y la insuficiencia ponderal del recién nacido), la malnutrición proteinoenergética y las lesiones accidentales, que son otros de los principales causantes de mortalidad entre los niños, también tienen un importante componente ambiental, en especial en los países en desarrollo. Los niños de los países en desarrollo pierden, como promedio, ocho veces más años de vida sana por habitante que los de los países desarrollados, debido a enfermedades causadas por el medio ambiente. En algunas regiones muy pobres del mundo sin embargo, la diferencia es mucho mayor: el número de años de vida sana perdidos por habitante debido a infecciones de las vías respiratorias inferiores en la infancia es 800 veces mayor; el de traumatismos causados por el tránsito es 25 veces mayor; y el de enfermedades diarreicas 140 veces mayor. Estas estadísticas no reflejan los efectos a largo plazo de las exposiciones que se producen a una edad temprana, pero no se manifiestan como enfermedad hasta años después.
POLITICAS DE SALUD Y MEDIO AMBIENTE Las estrategias de salud pública y preventiva vinculadas al medio ambiente son la clave para lograr la reducción de la carga de morbilidad de los factores de riesgo ambientales, que contribuirán notablemente al cumplimiento de los objetivos de Desarrollo del Milenio Las estrategias de salud pública y preventiva vinculadas al medio ambiente son muy importantes: son costo-eficaces y aportan beneficios al bienestar general de las comunidades. Muchas intervenciones de salud ambiental son económicamente competitivas con las intervenciones curativas más convencionales del sector sanitario. Un ejemplo de ello es la eliminación gradual de la gasolina con plomo. Se ha calculado que el retraso mental causado por la exposición al plomo en general es treinta veces mayor en las regiones donde todavía se utiliza gasolina con plomo que en las regiones donde la gasolina con plomo se ha eliminado completamente de manera gradual. El séptimo objetivo de Desarrollo del Milenio establece reducir a la mitad el porcentaje de personas sin acceso sostenible a agua potable y a saneamiento para 2015. La OMS ha calculado que, en todo el mundo, los beneficios económicos de las inversiones para cumplir esta meta serán aproximadamente ocho veces superiores a los costos. Estos beneficios incluyen aumentos de la productividad económica, así como una reducción de los costos de la atención sanitaria y de los años de vida sana perdidos, en particular a causa de enfermedades diarreicas, infecciones por nematodos intestinales y malnutrición conexa. Si se proporcionara acceso a mejores fuentes de agua potable en los países en desarrollo se reduciría notablemente el tiempo que dedican las mujeres y los niños de esos países a recoger agua. Si se proporcionara acceso a un mejor saneamiento y a mejores comportamientos de higiene, ésto contribuiría a romper el ciclo general de contaminación de masas de agua por patógenos fecales-orales, lo cual conllevaría beneficios para la salud, la reducción de la pobreza, el bienestar y el desarrollo económico.
Los objetivos de Desarrollo del Milenio La reducción de la carga de morbilidad de los factores de riesgo ambientales contribuirá notablemente a los objetivos de Desarrollo del Milenio. Objetivo 1: erradicar la pobreza extrema y el hambre. Reducir al mínimo la exposición a factores de riesgo ambientales contribuye indirectamente a la reducción de la pobreza, ya que muchas enfermedades transmitidas a través del medio ambiente provoca la pérdida de sustento por la discapacidad o la muerte de algún miembro productivo de la familia, que puede afectar a un hogar entero. Con respecto al hambre, la cantidad de años de vida sana perdidos por habitante a causa de la malnutrición en la infancia es doce veces mayor en las regiones en desarrollo que en las regiones desarrolladas. Asimismo, en las subregiones de la OMS, las tasas más altas de malnutrición son sesenta veces superiores a las más bajas. Objetivo 2: lograr la enseñanza primaria universal. Proporcionar agua potable y letrinas en las escuelas alentará a los alumnos a acudir a la escuela. Proporcionar a los hogares acceso a mejores fuentes de agua potable y a fuentes de energía doméstica más limpias también aumenta la asistencia de los alumnos a la escuela, ya que ahorran tiempo que de lo contrario invertirían en recoger agua y/o combustible. Estas mismas intervenciones pueden evitar que los niños falten a la escuela debido a enfermedades o traumatismos. Objetivo 3: promover la igualdad de género y la potenciación de la mujer. En particular, en los países en desarrollo, el acceso a mejores fuentes de agua potable, fuentes de energía doméstica más limpias y, en general, la reducción de la carga de morbilidad de los niños atribuible al medio ambiente permiten reducir el tiempo que las mujeres pasan recogiendo combustible y agua y cuidando a los niños que enferman. Las mujeres pueden invertir el tiempo así ahorrado en actividades lucrativas y educación, contribuyendo de esa manera a la meta incluida en los Objetivos de Desarrollo del Milenio, de promover la autonomía de las mujeres y la igualdad entre los sexos. Objetivo 4: reducir la mortalidad en la niñez. La tasa de mortalidad de niños menores de cinco años por enfermedades transmitidas a través del medio ambiente es 180 veces mayor en las regiones más pobres. Únicamente en lo relativo a la diarrea y a las infecciones de las vías respiratorias inferiores, las intervenciones ambientales permitirían evitar anualmente la muerte de más de dos millones de niños menores de cinco años, y de ese modo contribuirían a lograr una meta fundamental de Desarrollo del Milenio: la reducción en dos tercios de la tasa de mortalidad de niños menores de cinco años. Objetivo 5: mejorar la salud materna. Las intervenciones ambientales pueden contribuir al entorno doméstico saludable, que es muy importante para la salud de los niños y las madres embarazadas. El parto, por ejemplo, requiere agua potable y condiciones sanitarias higiénicas. Objetivo 6: combatir el sida, el paludismo y otras enfermedades. Los resultados de este análisis indican que más de medio millón de personas mueren cada año de paludismo y más de 250.000 mueren por vih/sida, por causas ambientales y ocupacionales. Un gran porcentaje de casos de paludismo puede atribuirse a factores ambientales fácilmente modificables, como la utilización de las tierras, el riego y las prácticas agrícolas. Objetivo 7: garantizar la sostenibilidad del medio ambiente. Las enfermedades diarreicas asociadas a una falta de acceso a agua potable y un saneamiento insuficiente ocasionan aproximadamente 1,7 millones de defunciones cada año. El uso doméstico de combustibles de biomasa y carbón por más de la mitad de la población mundial causa 1,5 millones de muertes al año debido a enfermedades respiratorias relacionadas con la contaminación. Los habitantes de las ciudades de crecimiento rápido de países en desarrollo posiblemente estén expuestos a una combinación de riesgos para la salud: agua no potable, saneamiento insuficiente y contaminación del aire en locales cerrados y en el exterior. La reducción de estos tipos de exposición ambiental permitirá mejorar, tanto la salud como las vidas de los habitantes de los barrios marginales. Objetivo 8: establecer una alianza mundial para el desarrollo. Deben fortalecerse y fomentarse alianzas mundiales, aprovechando toda la gama de instrumentos de política, estrategias y tecnologías de que ya se dispone, para lograr los objetivos interrelacionados de salud, sostenibilidad del medio ambiente y desarrollo. AMBIENTES SALUDABLES Y PREVENCION DE ENFERMEDADES El informe de la OMS plantea un análisis detallado de las enfermedades en las que el medio ambiente interviene como factor de riesgo. A continuación, reproducimos un resumen de las patologías más representativas en nuestro medio
Diarrea La carga de morbilidad por diarrea está asociada en aproximadamente un 94% a factores de riesgo ambientales tales como el consumo de agua no potable, el saneamiento y la higiene insuficiente. Una alta proporción de enfermedades diarreicas es causada por agentes patógenos de la materia fecal ingerida por vía oral. En este caso de diarrea infecciosa, las rutas de transmisión son afectadas por las interacciones entre la infraestructura física y el comportamiento humano. Los agentes patógenos fecales son frecuentemente transferidos al sistema de desagote fluvial a través de los baños o letrinas y eso puede subsecuentemente contaminar el agua que se encuentra en la superficie y la tierra. El excremento humano también contamina la tierra y así entra en contacto con la gente. A través de esas vías, el agua potable y la de uso frecuente pueden ser contaminadas y causar enfermedades diarreicas debido a su ingestión. El excremento animal también transmite agentes patógenos.
Infecciones respiratorias Las infecciones de las vías respiratorias inferiores están asociadas a la contaminación del aire en locales cerrados y en gran medida vinculadas con la utilización de combustible sólido en los hogares y posiblemente con la exposición pasiva al humo del tabaco, la contaminación del aire exterior y de las condiciones y posibilidades de higiene. En los países desarrollados, aproximadamente el 20% de estas infecciones son atri-buibles a causas ambientales y en los países en desarrollo ese porcentaje llega hasta un 42%. Un 36 % de las infecciones de las vías respiratorias inferiores, en los países en desarrollo, son atribuibles al uso del combustible sólido en el hogar y un 1% de todas las infecciones respiratorias a la contaminación externa. En países desarrollados, el uso de combustibles sólidos no es significativo, pero el humo de tabaco juega proporcionalmente un rol más importante en estos países. PaludismoEl porcentaje de paludismo atribuible a factores ambientales modificables (42 %) está asociado a las políticas y prácticas de aprovechamiento de tierras, defores-tación, ordenación de los recursos hídricos, ubicación de los asentamientos y modificación del diseño de las viviendas, por ejemplo, la mejora de los desa-gües.
Accidentes de tránsitoLos traumatismos por accidentes de tránsito están influenciados por las condiciones del medio ambiente (40%) vinculadas con el estado de los caminos, el control y la forma de conducir. También influyen los diseños inapropiados de las carreteras, la densidad y la estructura urbana y la escasa adaptación de las rutas y los vehículos. Otros factores determinantes son la insuficiencia de las infraes-tructuras para peatones y ciclista.
NeumopatíaAproximadamente, el 42% de los casos de neumopatía obstructiva crónica es atribuible a factores de riesgo ambientales. La exposición profesional al polvo y a sustancias químicas, así como la contaminación del aire en lugares cerrados por utilización de combustibles sólidos en los hogares, parecen ser dos de los principales factores que favorecen a aumentar la franja de la carga de morbilidad relacionada con el medio ambiente. Sin embargo, otras formas de contaminación del aire en lugares cerrados y del exterior, que van desde la producida por los medios de transporte hasta el humo del tabaco de segunda mano, también ejercen una influencia importante.
Condiciones prenatalesA los efectos del estudio de las OMS, las condiciones prenatales incluyen principalmente bajo peso al nacer, prematuros, asfixia en el parto y trauma de nacimiento. En una alta proporción de los niños que nacen con bajo peso, se observó que las madres estuvieron expuestas a factores de riesgo ambientales. Se estimó que las causas ambientales son de un 6% en todas las condiciones prenatales adversas en países desarrollados y de un 11% en países en desarrollo. La relación entre la exposición al medio ambiente y las condiciones prenatales está documentada pobremente, particularmente en países en desarrollo.
Anomalías congénitas Algunas de las anomalías congénitas están relacionadas al medio ambiente o la exposición en el lugar de trabajo de las mujeres embarazadas a productos químicos, radioactivos y a la contaminación en el aire. Se estimó que el 5% de todas las anomalías congénitas fueron atribuidas a causas del medio ambiente.
Desnutrición El estatus de la nutrición individual depende de la comida que se ingiere individualmente, la salud general y el medio ambiente físico. En los tres aspectos, la falta de agua y sanidad juegan un importante rol en la desnutrición. Severas enfermedades infecciosas se asocian a la desnutrición, incluida la diarrea y otras causadas por parásitos intestinales, que a su vez son causadas por la falta de agua, sanidad, higiene y comida segura. El niño desnutrido tiende a tener con más frecuencia episodios de diarrea severa y es más susceptible a las enfermedades infecciosas, las infecciones respiratorias y meningitis. La degradación del planeta y la contaminación del suelo, así como el cambio del clima, pueden también contribuir a la desnutrición.
Cáncer Diferentes neoplasmas malignos se asocian con la exposición a riesgos ocupacionales y del medio ambiente. El efecto cancerígeno de ciertas ocupaciones fue particularmente bien documentado El cáncer de pulmón está vinculado en un 66% al consumo de tabaco. Cerca de un 9% se atribuyó a la ocupación, alrededor de un 5% a la contaminación del aire externo y un 1% a la exposición interna de la inhalación de los combustibles sólidos. El segundo tipo de cáncer con mayor relación con el medio ambiente es el de estómago, particularmente en países en desarrollo. Está asociado con la infección Helicobacter pyloris y la transmisión puede ser facilitada por la falta de sanidad y la sobrepoblación. Otros neoplasmas como la leucemia fueron asociadas con agentes químicos. También se relacionó a los melanomas con la excesiva exposición a los UV. Otros factor de riesgo, son las toxinas en comida (cáncer de hígado), asbestos en agua potable (cáncer severo, incluido cáncer de piel), y virus de papilloma humano (cáncer cervical, pueden ser transmitidos por los trabajadores sexuales). En ciudades desarrolladas, se estimó que el 16% de los cánceres en hombres y en 13% en mujeres son atribuidos al medio ambiente. En países en desarrollo, la correspondiente fracción de atribución fue 18% y 16% respectivamente.
ChagasLa importancia de la enfermedad del chagas puede ser reducida considerablemente por el desarrollo de viviendas adecuadas y un manejo adecuado del medio ambiente en áreas predomésticas. El significado global de la enfermedad del chagas fue del 56% en relación a condiciones medio ambientales que pueden ser administradas o manipuladas.
Tuberculosis El riesgo de infección por Mycobac-terium tuberculosis y la progresión de la enfermedad dependen no sólo del cuerpo humano sino también de un rango de los factores ambientales, como el hacinamiento hogareño o de otros ambientes. La exposición interna al humo de tabaco y los combustibles sólidos están asociados con el incremento de la proporción de tuberculosis, pero esta asociación no está bien implícita. |