BOLETIN DE

TEMAS DE SALUD

de la Asociación de Médicos Municipales de la Ciudad de Buenos Aires

Suplemento del Diario del Mundo Hospitalario

Año 6 Nº49 Julio de 1999 Coordinador: Dr. Marcos Buchbinder


INDICE

Derechos humanos y salud

Salud pública, ética médica y derechos humanos

La razón de los objetivos sanitarios no cumplidos

La Declaración Universal de los Derechos Humanos


 

 

 

 

 


DERECHOS HUMANOS Y SALUD

Este número del Boletín de Temas de Salud está destinado a conmemorar el 50° aniversario de la Declaración de los Derechos Humanos y a comentar su relación con la salud.

En diciembre de 1948 los delegados representados en la Asamblea General de las Naciones Unidas aprobaron esta Declaración. El mundo salía del horror y la destrucción de vidas que había significado la Segunda Guerra Mundial. La derrota del nazismo había creado inmensas esperanzas de un mundo mejor donde lo aprendido del sufrimiento de aquella conflagración no sólo pondría fin a todas las guerras, sino que también el mundo se encaminaría a una nueva situación: la universalización de los derechos de los hombres.

Estos deseos son los que quedaron plasmados en la Declaración de 1948. En muchos de los artículos se expresan también, y especialmente, conceptos sobre los derechos de la humanidad en lo que hace a la atención de la salud. A 50 años de la Declaración es evidente lo lejos que quedó el mundo de aquellos objetivos planteados con tanto énfasis.

En las últimas décadas hubo un crecimiento de los reclamos para el cumplimiento de los derechos consagrados en el 48. Al igual que han aumentado las exigencias para que se respeten los derechos humanos vinculados a la salud. En el mundo actual, especialmente en las últimas décadas, se ha hecho evidente que muchos problemas en numerosos países persisten sin resolverse, como así también que la diferencia entre los países (especialmente entre los desarrollados y el resto de las naciones) se ha ahondado. También se han profundizado las diferencias dentro de los mismos países entre los diversos sectores de la población. Además en muchas circunstancias se han notado, en lo que hace a la salud, retrocesos en los derechos de las personas. En países donde se han producido ajustes severos al estilo neoliberal se han cercenado derechos que han perturbado por ejemplo, la accesibilidad al sistema de salud o la equidad dentro de este.

Nuestro país no ha sido ajeno a ese proceso. Durante la dictadura militar pasamos largos períodos de mutilación de los derechos humanos y se cometieron atrocidades.

Hoy, luego de muchos años de ajuste económico, se evidencian los efectos que tienen sobre la salud y la atención de la salud la no observancia de los derechos básicos. Uno de los ejemplos más pavorosos hoy en día es la destrucción del Pami que dejó sin asistencia a millones de jubilados, asistencia que habían ganado con años de aporte y sacrificio. Como señala la directora general de la OMS en algunos párrafos de su discurso, que reproducimos en esta edición, emitido en el aniversario de la Declaración Universal de los Derechos Humanos: "hoy necesitamos ganar respeto por los Derechos Humanos, compromiso político al más alto nivel, movilización de la sociedad civil y necesitamos una fuerza progresista para defender los derechos de miles de millones a los que se les niega su goce".

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Salud pública, ética médica y derechos humanos

En un artículo publicado en New England Journal of Medicine se señala que la Declaración de los Derechos Humanos puede fijar la ética de la salud pública, dado que su objetivo es proveer las condiciones bajo las cuales la gente pueda desarrollarse, y ese es también el objetivo de la salud pública

Con un extenso artículo de George J. Annas, la publicación New England Journal of Medicine1 conmemoró el 50° Aniversario de la Declaración de los Derechos Humanos.

El autor de esta nota publicó diversos trabajos sobre el tema. Además, fue editor de un libro sobre el proceso de Nuremberg2 que juzgó a los médicos que utilizaron prisioneros en los campos de concentración para realizar experimentos.

George J. Annas señala que la Declaración Universal de los Derechos Humanos y los tratados subsecuentes forman un marco global de derechos humanos para la acción y tienen una relevancia especial para la salud global. En los últimos años la relación entre salud y derechos humanos fue articulada persuasiva e infatigablemente por el Dr. Jonathan Mann, el primer director del Programa de Sida de la Organización Mundial de la Salud (OMS), que murió trágicamente en el accidente del vuelo 111 de Swissair. El más intenso anticipador de la situación en salud es el nivel de ingreso. Tanto es así que la pobreza se correlaciona fuertemente con la enfermedad y la incapacidad, y que el camino para atacar la enfermedad y mejorar la salud internacional es la redis-tribución del ingreso. Esto parece una salida sin esperanza para mucha gente en las naciones en desarrollo. La confianza en la redistribución del ingreso como una medida singular o como una estrategia primaria puede llevar al pesimismo acerca de la posibilidad de que alguien pueda llevarlo a cabo, o mirar con cinismo la probabilidad de que alguien en un futuro lo haga.

La igualdad en el ingreso puede ser i-nalcanzable. Pero no es irrazonable esperar que los ricos compartan su bie-nestar con los pobres, y así ayudar a crear condiciones necesarias para una salud mejor para todos. Las Naciones Unidas han señalado, por ejemplo, que el costo para el acceso universal a la educación básica, atención de la salud, alimentación y agua limpia es solamente de 40.000 millones de dólares por año –menos que el 4% de la riqueza combinada de las 225 personas más ricas del mundo-. Estas cifras parecen demasiado bajas (si 2.000 millones de personas necesitan recursos adicionales, se proveería solamente 20$ por cada una), sin embargo estas se basan en metas globales apropiadas y sugieren que no se necesita demasiada redistribución para lograr un gran impacto en la vida de mucha gente en el mundo.

Las empresas multinacionales deben ser involucradas activamente en la promoción de los derechos humanos debido a que controlan mucha de la riqueza del mundo. Esto fue evidente en el movimiento global del medio ambiente en los temas de polución, conservación de recursos, y calentamiento global, y debe ser evidente también en las áreas de atención de la salud. Gran parte de la agenda para investigación en medicamentos y vacunas, por ejemplo, no está controlada por los Estados sino por las grandes empresas multinacionales.

La Segunda Guerra Mundial (la primera guerra verdaderamente mundial) llevó a muchas naciones a tomar conciencia de la universalidad de los derechos humanos y de la responsabilidad de los gobernantes en promoverlos. Muchos, perceptivamente, notaron que la epidemia de sida puede ser vista como la primera epidemia global debido a que tiene lugar en un tiempo en el que todos los países están vinculados tanto electrónicamente como por transporte fácil. Como pasó con la Segunda Guerra Mundial, esta tragedia requiere que pensemos en nuevas vías y en desarrollar métodos efectivos para prevenir y tratar las enfermedades en un nivel global.

La globalización es un hecho económico y ecológico; es también una realidad en salud pública. El desafío al que se enfrentan la medicina y la atención de la salud es el de desarrollar un lenguaje y una estrategia global de mejorar la salud para todos los ciudadanos del mundo.

La medicina clínica se practica en un paciente por vez. El lenguaje de la ética médica es el lenguaje de la autodeterminación y el de la beneficencia: hacer lo que es del mejor interés para el paciente con su consentimiento informado. Este lenguaje es fuerte pero de poca aplicación donde los recursos son escasos.

La salud pública trata con poblaciones y con la prevención de la enfermedad: el marco de referencia necesario en un contexto global. En el contexto de la práctica clínica tiene su sentido el tratamiento de la infección viral de la inmunodeficiencia humana con una combinación de drogas antivirales. En el contexto de la salud pública mundial, sin embargo, ese tratamiento puede ser obtenido solamente por menos del 5% de la población con sida.

Para controlar el sida es necesario abordar directamente la discriminación, el estatus de inmigración, y los derechos de la mujer, como así también los derechos a la privacidad, el consentimiento informado, la educación, y el acceso a la atención de la salud. Está claro que la prevención basada en la población se requiere para tratar efectivamente la epidemia de sida en un nivel global (como por ejemplo, la tuberculosis, la malaria y las enfermedades relacionadas con el tabaco). Sin embargo, es mucho más difícil articular una ética en salud pública global. Este campo en sí mismo ha tenido una extraordinaria dificultad en desarrollar su propio lenguaje ético, por dos causas básicas: el conjunto increíble que influencia la salud al nivel de una población y el enfasis puesto en el individualismo y las fuerzas del mercado más que en la responsabilidad colectiva y el bienestar social. Debido a su universalidad y su énfasis en la equidad y la dignidad, el lenguaje de los derechos humanos es muy apto para la salud pública.

En el 50° aniversario de la Declaración de los Derechos Humanos, el autor sugiere que la declaración en sí misma fija en adelante la ética de la salud pública, dado que su objetivo es proveer la condiciones bajo las cuales la gente pueda desarrollarse. Este es también el objetivo de la salud pública. La unificación de los esfuerzos de la salud pública y los derechos humanos a través del mundo puede ser una fuerza poderosa para mejorar la vida de cada persona. Desde el punto de vista del autor, la Declaración es un documento mucho más poderoso ahora que en 1948 debido a que la interdependencia global y la igualdad humana son mejor reconocidas hoy.

Tanto la ética médica como los derechos humanos representan aspiraciones que son difíciles de realizar. En las dos últimas décadas la ética médica ha sido plasmada en leyes médicas, con grandes litigios y regulaciones.

Los dominios de los derechos humanos, por otro lado, están creciendo. No solamente han sido tomados más seriamente por los gobernantes, sino que también fueron convertidos en una gran fuerza en las organizaciones privadas no gubernamentales. Por supuesto, hay diferentes clases de derechos, y diferentes caminos para alcanzarlos, algunos de los cuales son más efectivos que otros. Al comienzo de 1998, por ejemplo, en una reunión en Roma realizada bajo el auspicio de las Naciones Unidas, los países presentes votaron abrumadoramene (120 contra 7) la proposición de establecer una Corte Criminal Internacional con jurisdicción sobre los crímenes de guerra y de humanidad, los genocidios, y las agresiones. Los EE.UU. rechazaron el apoyo al establecimiento de la Corte mientras pudieron, entre otras razones intentaron obtener el veto, especialmente para la acción de las tropas norteamericanas en el exterior. Pero esta condición, naturalmente, es incompatible con los propósitos enteros de la Corte: castigar las violaciones de los derechos humanos básicos independientemente de quién sea el predador. La Corte será establecida sin la participación de los Estados Unidos, si es ratificada por 60 naciones, al final del año 2000.

Los individuos y las organizaciones no gubernamentales pueden usar el lenguaje y los conceptos de los derechos humanos para energizar sus propias actividades. Muchos grupos de médicos han tomado la iniciativa en la promoción de los Derechos Humanos incluidos los de la International Physcians for the Prevention of Nuclear War (Médicos Internacionales para la Prevención de la Guerra Nuclear), Physician for Human Rights (Médicos por los Derechos Humanos), Médici-nes sans Frontieres (Médicos sin Fronteras), Médicines du Monde (Médicos del Mundo), etc.

El significado de la Declaración Universal de los Derechos Humanos será también invocada y reinterpretada para encontrar los desafíos cambiantes de los tiempos. La agenda para los derechos humanos debe ser amplia; debe incluir los esfuerzos para hacer que la atención médica básica esté disponible para cada persona y prever la enfermedad y las injurias, promoviendo la salud en todo el mundo. Cincuenta años después de la firma de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, el lenguaje de los derechos humanos penetra en la política internacional, en las leyes y en la moral. El desafío hoy es convertir la promesa de la Declaración Universal de los Derechos Humanos en una realidad.

1 GEORGE J. ANNAS. "Human rights and Health. The Universal Declaration of Human Rights at 50". N. Eng J Med 1998, 339: 1778-1781).

2 "The Nazi doctors and the Nuremberg Code". Oxford University Press. NY, 1992.

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SALUD Y ABANDONO DE DERECHOS HUMANOS

La razón de los objetivos sanitarios no cumplidos

A continuación se reproducen los párrafos más salientes del comunicado emitido por la Directora General de la OMS, Dra. Gro Harlem Brundtland, al cumplirse el 50° aniversario de la Declaración Universal de los Derechos Humanos. Se hace referencia a la estrecha relación entre derechos no cumplidos y objetivos sanitarios no alcanzados

La Directora General de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Dra. Gro Harlem Brundtland, emitió una declaración pública con motivo del 50° aniversario de la Declaración Universal de los Derechos Humanos. Lo hizo desde París. La intención fue señalar la continuidad de la Declaración de 1948 con la primera declaración de los Derechos del Hombre, fruto de la Revolución Francesa de 1789. Dada la gran importancia del escrito de la Directora General transcribimos algunos de los conceptos:

- "Necesitamos un esfuerzo sostenido para ganar y re-ganar respeto por los Derechos Humanos".

- "Necesitamos el compromiso político al más alto nivel".

- "Necesitamos la movilización de la sociedad civil".

- "Necesitamos una fuerza progresista para defender a miles de millones de personas a las cuales les es negado el goce de estos derechos".

"La pobreza conduce a la enfermedad y la enfermedad engendra pobreza. Ahí donde haya pobreza estructural y enfermedad habrá desarrollo pobre y derechos humanos insuficientes".

"Las violaciones a los Derechos Humanos siempre traen efectos negativos sobre la salud".

"Nuestra comprensión sobre el desarrollo ha crecido y madurado desde 1948. Las conferencias globales de las Naciones Unidas en los años recientes: Río, Viena, El Cairo, Copenhagen y Pekín puntualizan todas la misma conclusión. Ningún país ha tenido éxito en crecimiento económico sostenido sin primero invertir en el desarrollo humano. Y ningún país tiene probabilidad de un progreso sostenido y de mejoras de la salud de su pueblo si se suprime la democracia y se niegan los derechos humanos".

"Nunca tantos han tenido un acceso tan amplio a la atención de la salud. Pero nunca a tantos se les denegó el acceso a la salud. El mundo en desarrollo soporta el 90 % de la carga de enfermedad, pero los países pobres tienen acceso solamente al 10 % de los recursos que van hacia la salud. Vivimos en un mundo de dos velocidades".

"Una de las razones de la agenda incumplida se puede hallar precisamente en el abandono de los derechos humanos básicos. El sector de la salud frecuentemente debe tratar con los resultados del abuso. Los sufrimientos de la guerra y de la tortura. Las mutilaciones de los campos de exterminio por las minas terrestres antipersonales. Las enfermedades encuentran un campo fértil cuando la información y la educación son insuficientes. La construcción de comunidades sanas se ve obstruida cuando la libertad de la organización es restringida. Cuando existen condiciones para que los individuos adquieran conocimiento e información las enfermedades retroceden, también cuando los individuos gozan plenamente de sus derechos humanos".

"La discriminación sobre la base de raza, color, sexo, lenguaje, religión o cualquier otra razón genera impactos negativos sobre la pobreza y empeora las condiciones de salud".

"El más claro abuso de los derechos humanos es en muchas ocasiones la violencia pura. Entre un 20% y un 50% de las mujeres son víctimas de abuso físico por sus compañeros en algún momento de su vida. La violencia contra la mujer en situaciones de conflicto y contra las mujeres refugiadas es parte del mismo drama. Nuestras evidencias dan base a una triste historia: para el año 2010, la violencia en sí misma será una causa líder en la carga global de enfermedad para la próxima centuria".

"Se necesita educación continua y campañas de información para asesorar a las mujeres sobre sus derechos. Debe haber tolerancia cero de la violencia contra mujeres y niños".

"La oportunidad que enfrenta cada niño pequeño es fundamentalmente desigual. Habrá una agenda incompleta para los derechos humanos mientras haya niños que nazcan en extrema pobreza. Mientras haya niños que abran sus ojos solamente para morir de enfermedades evitables. Mientras haya medicamentos y vacunas disponibles pero no para todos. Mientras haya niños que mueren o sufren debido a que sus familias carecen de información o de conocimientos básicos".

"Hoy el verdadero desafío del sector salud es pasar por cambios profundos. Los gobiernos tienen sus roles cuestionados. Los presupuestos están bajo presión".

"La OMS avanzará en sus propuestas sobre el sector salud, y haciendo esto, necesitaremos resaltar los valores claves que están en la Declaración Universal de los Derechos Humanos. Seguridad en salud es una noción que acompaña muchos de los derechos listados en la Declaración. Significa acceso universal a una atención de la salud adecuada, acceso a la educación e información, el derecho al alimento en suficiente cantidad y de buena calidad, y también el derecho a una vivienda decente y a vivir y trabajar en un ambiente donde los riesgos de salud sean conocidos y controlados".

"¿Qué debe guiar el proceso de reforma del sector salud? Se ven tres metas concretas.

1) Reducción mensurable de las grandes desigualdades que nos persiguen, iniquidades dentro de cada país y entre los países.

2) Reducción mensurable en la carga de enfermedades.

3) Finalmente, acceso universal y eficiente a los servicios de salud tanto en lo que respecta a las necesidades como a la dignidad de cada individuo".

"El acceso universal a los servicios es el cimiento esencial. Donde grupos enteros de la población no lo logran, hay ahí una receta para la degradación humana. En meses recientes fuimos testigos de cómo las tormentas financieras han llevado a cortes importantes en la atención de la salud pública. Los resultados pueden ser desastrosos. Hay niños que quedaron fuera de la escuela. Madres que no han recibido la atención maternal. La pobreza gana terreno. La enfermedad gana terreno. Los derechos humanos pierden terreno".

"Cincuenta años después de la creación de la OMS y de la adopción de la Declaración Universal de los Derechos Humanos debemos renovar nuestro enfoque en los lazos políticos y legales entre la salud y los Derechos Humanos. Hay puentes importantes a crear. Hay perspectivas filosóficas diferentes, vocabularios, entrenamiento profesional y reclutamiento, roles sociales y métodos de trabajo".

"La salud y los derechos humanos son visiones complementarias para el avance del ser humano".

"Cada día 3000 niños mueren de malaria. El paludismo se extiende y mata donde los derechos de los individuos a un medio ambiente sano no es completo. El paludismo florece donde la violación masiva de los Derechos Humanos da como resultado una comunidad desintegrada, desplazamientos de la población y desasosiego civil".

"La epidemia de hiv/sida desbastó sociedades y regiones enteras. La equidad es clave y debemos luchar hacia obtener nuevas drogas que estén disponibles para todos sin discriminación".

"En la próxima centuria, el tabaco será la causa más grande de carga de enfermedad (como causa singular). Más del 80 por ciento de los fumadores comienzan a fumar antes de los 18 años de edad. Al crear adicción entre la gente joven invaden los derechos de los niños, y los gobiernos hacen esto cuando permiten a las empresas tabacaleras apuntar a las poblaciones jóvenes en los países en desarrollo".

"En 1948, los hombres y mujeres que escribieron la Declaración Universal de los Derechos Humanos encararon un enorme desafío: asegurar los derechos humanos para toda la gente y permitir el acceso universal a la atención de la salud. Ellos vieron los vínculos. Nosotros queremos construir los puentes".

"La OMS está comprometida con este llamado a la acción".

Nota: los subtítulos son propios del Boletín de Temas de Salud.

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La Declaración Universal de los Derechos Humanos

La Declaración Universal de los Derechos Humanos fue aprobada en 1948 por la Asamblea de las Naciones Unidas. Si bien toda la Declaración tiene enorme importancia para quienes trabajamos en el sector salud, en esta edición del Boletín de Temas de Salud, por un problema de espacio reproducimos los artículos más estrechamente relacionados con la temática que nos ocupa

Artículo 1: Todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos y, dotados como están de razón y conciencia, deben comportarse fraternalmente los unos con los otros.

Artículo 2: Toda persona tiene los derechos y libertades proclamados en esta Declaración, sin distinción alguna de raza, color, sexo, idioma, religión, opinión política o de cualquier otra índole, origen nacional o social, posición económica, nacimiento o cualquier otra condición.

Además, no se hará distinción alguna fundada en la condición política, jurídica o internacional del país o territorio de cuya jurisdicción dependa una persona, tanto si se trata de un país independiente, como de un territorio bajo administración fiduciaria, no autónomo o sometido a cualquier otra limitación de soberanía.

Artículo 5: Nadie será sometido a torturas ni a penas o tratos crueles, inhumanos o degradantes.

Artículo 7: Todos son iguales ante la ley y tienen, sin distinción, derecho a igual protección de la ley. Todos tienen derecho a igual protección contra toda discriminación que infrinja esta Declaración y contra toda provocación a tal discriminación.

Artículo 19: Todo individuo tiene derecho a la libertad de opinión y de expresión; este derecho incluye el no ser molestado a causa de sus opiniones, el de investigar y recibir informaciones y opiniones, y el de difundirlas, sin limitación de fronteras, por cualquier medio de expresión.

Artículo 23: Toda persona tiene derecho al trabajo, a la libre elección de su trabajo, a condiciones equitativas y satisfactorias de trabajo y a la protección contra el desempleo.

Toda persona tiene derecho, sin discriminación alguna, a igual salario por trabajo igual.

Toda persona que trabaja tiene derecho a una remuneración equitativa y satisfactoria, que le asegure, así como a su familia, una existencia conforme a la dignidad humana y que será completada, en caso necesario, por cualesquiera otros medios de protección social.

Toda persona tiene derecho a fundar sindicatos y a sindicarse para la defensa de sus intereses.

Artículo 25: Toda persona tiene derecho a un nivel de vida adecuado que le asegure, así como a su familia, la salud y el bienestar, y en especial la alimentación, el vestido, la vivienda, la asistencia médica y los servicios sociales necesarios; tiene asimismo derecho a los seguros en caso de desempleo, enfermedad, invalidez, viudez, vejez y otros casos de pérdida de sus medios de subsistencia por circunstancias independientes de su voluntad.

La maternidad y la infancia tienen derecho a cuidados y asistencia especiales. Todos los niños, nacidos de matrimonio o fuera de matrimonio, tienen derecho a igual protección social.

Artículo 26: Toda persona tiene derecho a la educación. La educación debe ser gratuita, al menos en lo concerniente a la instrucción elemental y fundamental. La instrucción elemental será obligatoria. La instrucción técnica y profesional habrá de ser generalizada; el acceso a los estudios superiores será igual para todos, en función de los méritos respectivos.

La educación tendrá por objeto el pleno desarrollo de la personalidad humana y el fortalecimiento del respeto a los derechos humanos y a las libertades fundamentales; favorecerá la comprensión, la tolerancia y la amistad entre todas las naciones y todos los grupos étnicos o religiosos; y promoverá el desarrollo de las actividades de las Naciones Unidas para el mantenimiento de la paz.

Los padres tendrán derecho preferente a escoger el tipo de educación que habrá de darse a sus hijos.

Artículo 28: Toda persona tiene derecho a que se establezca un orden social e internacional en el que los derechos y libertades proclamados en esta Declaración se hagan plenamente efectivos.

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