BOLETIN DE  TEMAS DE SALUD
de la Asociación de Médicos Municipales de la Ciudad de Buenos Aires

Suplemento del Diario del Mundo Hospitalario

Año 10 Nº 89 Julio de 2003 
Coordinación: Comité Editorial


INDICE

Salud pública y guardias hospitalarias

El aumento de demanda en urgencias en el hospital Santojanni

Un caso particular, la atención cardiológica de guardia

El desborde de la atención

Propuestas para afrontar la “demanda sin techo”


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


SALUD PUBLICA Y GUARDIAS HOSPITALARIAS

La existencia de ocho millones de personas atrapadas por el denominado “corralito”, seis millones de desocupados con la caída del 16,3% del producto bruto interno en un año, así como la inflación, los presupuestos devaluados y los sueños postergados durante 2002, determinaron entre otras cosas, la pérdida de cobertura social de muchos ciudadanos.

Las estadísticas realizadas en el hospital Zubizarreta y publicadas por el SAME demostraban que entre 1998 y el 2002 el incremento de la atención hospitalaria total ascendía a un 532,22% más y de esa cifra, el 608,07% correspondía al departamento de Urgencias.

En junio de 2002, el Gobierno Nacional a través del Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INDEC) y de SIEMPRO confirmaba que el 51,4% de la población argentina vivía en la pobreza. Estos porcentajes equivalían a 18,2 millones de personas, de las cuales 8,3 millones eran menores de 18 años de edad. Sin embargo, de estos datos, las cifras que realmente repercuten en la actualidad son los aproximadamente ocho millones de indigentes que no alcanzan a cubrir las necesidades ali-mentarias básicas. Justamente, la mala nutrición condiciona la aparición de enfermedades infecciosas que afectan principalmente a los niños, que en los días actuales saturan las guardias hospitalarias con cuadros respiratorios agudos o crónicos reagudizados.

A todo ello se suma la falta de medios económicos ante los elevados precios de los medicamentos (muchas veces la gente no cuenta con recursos siquiera para adquirir los genéricos), motivando la “no compra” de la medicación prescripta por los profesionales. Ante la presencia de enfermedades infecciosas controlables con medicación ambulatoria, la ausencia de tratamiento por falta de medios para adquirirlos deriva en internaciones posteriores con cuadros infecciosos evolutivos en estado de emergencia médica.

De esta forma, en un escenario donde la pobreza, la falta de trabajo, la desnutrición y la ausencia de obra social son las figuras dominantes, el hospital público se convierte en el único universo de atención de salud de una población cada vez más enferma.

Nuestro propósito es demostrar con las estadísticas actualizadas el aumento de demanda y las propuestas para mejorar la atención de la población. Este trabajo se basa en las estadísticas y el trabajo desarrollado en el departamento de Urgencias del hospital Santojanni, que muestran un importante incremento en las consultas por guardia asociadas a la aguda crisis socioeconómica. Las especialidades que presentan mayor cantidad de consultas son clínica médica y pediatría.

También se presenta el caso particular de las consultas cardiológicas: durante el primer cuatrimestre de 2002 se produjo un notable e inusual aumento de consultas e internaciones relacionadas con la crisis social y el estrés agudo. La relativa estabilidad social provocó que este año se registre un descenso de consultas. Sin embargo, en el primer cuatri-mestre de 2003 se atendió un 33% más de pacientes cardiológicos respecto de 2001.

* Jefe de unidad de Guardia del hospital Francisco Santojanni de la Ciudad de Buenos Aires.

AGRADECIMIENTOS

Al Dr. Raúl Terg (jefe de unidad de Guardia del hospital Santojanni) y a la Dra. Estela Zapulla (jefa del servicio de Pediatría del hospital Santojanni) por la colaboración en la recolección de los datos estadísticos aquí mencionados. 

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EL AUMENTO DE DEMANDA EN URGENCIAS DEL HOSPITAL SANTOJANNI

Las estadísticas muestran un importante incremento en las consultas por guardia asociadas a la aguda crisis socioeconómica. Las especialidades que presentan mayor cantidad de consultas son clínica médica y pediatría

El hospital Santojanni, por su situación geográfica, es una entidad limítrofe con la provincia de Buenos Aires y por consiguiente, recibe una enorme población de esta procedencia que ve insatisfecha su demanda en la propia área de residencia.

Un reflejo de ello lo constituyen las estadísticas del departamento de Urgencias del mes de mayo de 2003: sobre un total de 22.304 pacientes atendidos se alcanzó un pico de 18.512 que provenían de la provincia de Buenos Aires (83%), fundamentalmente de las localidades de Merlo y La Matanza, cuando las estadísticas de todo el año 2002 demostraban una atención en el departamento de Urgencias de pacientes de la provincia de Buenos Aires del 64%. Sin duda, los pacientes nunca deben ser ni serán discriminados por su lugar de procedencia para la atención médica, sin embargo es obligación del Gobierno Nacional, a través del Ministerio de Salud y fundamentalmente del Gobierno de la Provincia de Buenos Aires, garantizar una adecuada atención de su población, que también contribuye con sus impuestos a recibir la atención que merece y que en la actualidad no recibe en su propia área de residencia.  

Cuando se compara la atención del departamento de Urgencias durante el primer cuatrimestre del 2003 con el mismo período del 2002, observamos un crecimiento de 13.242 consultas (ver tabla 1). De estas estadísticas se desprende que en el hospital Santoja-nni, durante el primer cuatrimestre del 2003, se atendió aproximadamente un 20% más de pacientes por guardia que en el mismo período del año anterior.

Cuando se analiza por especialidad cuáles fueron las que sufrieron una mayor demanda de atención (ver tabla 2), se pone en evidencia que durante 2003 se registró un aumento aproximado del 30% en la atención de clínica médica, de pediatría del 29%, en traumatología del 12%, en neurocirugía del 6% y del número de auxilios del 3%. Respecto de este último dato, debemos destacar que los auxilios realizados por nuestras ambulancias reflejan la atención dentro de nuestra área programática, ya que sólo en pocas oportunidades salen del área programática para colaborar con los auxilios de un hospital vecino de la Capital Federal (es sabido que las ambulancias del SAME apostadas en los hospitales del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires no realizan auxilios en la Provincia de Buenos Aires).

Sin embargo, este dato es muy importante porque el aumento de demanda de este servicio hospitalario a través del SAME en nuestra área programá-tica  no fue muy significativo y esto demuestra indirectamente que el aumento de la demanda espontánea a la guardia de nuestro hospital tiene un factor agregado, que es la demanda de pacientes procedentes de la provincia de Buenos Aires.

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UN CASO PARTICULAR, LA ATENCION CARDIOLOGICA DE GUARDIA 

Durante el primer cuatrimestre de 2002 se produjo un notable e inusual aumento de consultas e internaciones relacionadas con la crisis social y el estrés agudo. La relativa estabilidad social provocó que este año se registre un descenso de consultas. Sin embargo, en el primer cuatrimestre de 2003 se atendió un 33% más de pacientes cardiológicos respecto de 2001

La atención cardiológica de guardia del primer cuatrimestre de año 2003 (1.021p) demostró una reducción en la demanda respecto al mismo período de 2002 (1.360p). Esta caída en la consulta cardiológica por guardia de alrededor de un 25% en el período mencionado, se vio acompañada de una caída, aunque menor, en la internación de origen cardiológico. Este fenómeno tiene una única explicación: la importancia de la influencia del estrés en este tipo de patologías. En el primer cuatrimestre de 2002 se producía la peor crisis socioe-conómica argentina, que coincidía con una mayor internación por causa cardiológica, comparada con el año 2001 (ver gráfico 1).

Sin duda, durante los tres primeros meses de 2002 (el peor momento de la crisis argentina) se observaba un notable aumento de la internación por causa cardiológica respecto del 2001. La enfermedad coronaria era la principal causa de internación en ambos períodos (2001 y 2002), y en 2002 la internación por enfermedad coronaria (angina inestable e infarto agudo de miocardio) registró un incremento del 54,5% respecto del año anterior. Además, durante 2002 el infarto agudo de miocardio aumentó un 108,6% respecto del año anterior. Por otra parte, durante 2002 se registró un crecimiento de decesos por infarto agudo de miocardio del 275% respecto del año previo.

Esto sin dudas tiene relación con el estrés agudo generado en los primeros tres meses de 2002, donde se observa la mayor internación por causa cardioló-gica y fundamentalmente de origen coronario.

Es de destacar que esto tiene antecedentes y los más representativos corresponden a lo observado en la guerra del Golfo en 1991 y el terremoto de Los Ángeles de1994. Durante la guerra del Golfo, el primer día de bombardeo en Tel Aviv y Haifa, las ciudades más afectadas, se detectó un aumento súbito (79%) de la mortalidad atribuida a origen coronario, y el aumento de la incidencia del infarto agudo de miocardio no se mantuvo en los días siguientes mientras duraron los ataques. La probable explicación a este fenómeno estaba dada por el estrés emocional agudo generado en la población por el riesgo de muerte inminente. En la adaptación de este pueblo a las circunstancias de la guerra (con la consiguiente disminución del estrés agudo) puede explicarse el rápido descenso de la mortalidad por causas coronarias.

En el caso del terremoto de Los Ángeles, toda la población se vio sometida en el mismo momento a un importante estrés agudo generado por la posibilidad de muerte inminente. El primer día de la catástrofe se triplicó la mortalidad por cardiopatía isquémica y se cuadriplicó el número de muerte súbita al compararla con días previos y posteriores a la catástrofe, observándose un aumento de la incidencia de infarto de un 35%. Sorprendentemente, la cardiopatía isquémica fue responsable del mayor número de muertes ese día, relegando al segundo lugar a las ocasionadas por el trauma.

En muchos países que alguna vez alcanzaron una buena calidad de vida, el deterioro del nivel socioeconómico y cultural determinó un aumento de la presencia de cardiopatía motivado por el mayor estrés (dietas mal balanceadas, aumento de los factores de riesgo y deterioro de los sistemas de salud con fracasos en la promoción, prevención y atención de la salud). Pensamos que nuestro país es un ejemplo de esto último y lo avalan los hallazgos en el departamento de Urgencias del hospital Santojanni al comparar el año 2002 vs el 2001.

Sin duda, el 2003 muestra a la Argentina en un difícil momento social, productivo, de inseguridad y económico; sin embargo, el tiempo transcurrido desde aquella crisis social abrupta, con medidas económicas que semanalmente sorprendían a la población, demuestra una mayor adaptabilidad de la población; y como consecuencia de la relativa “estabilidad económica” (no se registraron cambios abruptos de la economía, ni mayor proceso inflacionario), se observó una menor incidencia del estrés y, por consiguiente, una menor consulta e internación por causa cardiológica.

Sin embargo, es de hacer notar que la atención cardiológica de guardia registrada en el primer cuatrimestre de 2003 está por debajo de la observada en 2002, pero por encima de la observada en igual período de 2001 (1.021 pacientes atendidos en 2003 y 687 pacientes en el 2001). Es de destacar entonces que en el primer cuatrimestre de 2003 se atendió aproximadamente un 33% más de pacientes cardiológicos por guardia respecto de 2001.

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EL DESBORDE DE LA ATENCION

Las estadísticas demuestran que la atención de emergencias en las guardias hospitalarias, en el primer cuatrimestre de 2003, fue mayor que en el mismo período de 2002. Se observa que en mayo se registró un crecimiento desmedido e inusual respecto de los meses anteriores

Las estadísticas demuestran que la atención de emergencias en las guardias hospitalarias -y fundamentalmente en el hospital Santojanni- en el primer cuatrimestre de 2003, fue mayor que en el mismo período de 2002. Sin embargo, al evaluar los cinco primeros meses de 2003 y comparándolos entre sí, observamos que el mes de mayo demostró un crecimiento desmedido e inusual, respecto de los meses anteriores (ver tabla 3).

Estos datos merecen una especial atención, ya que la demanda de mayo superó casi en 4.000 pacientes a la de abril y en casi 6.000 pacientes a la de enero. Este crecimiento desmedido enfrenta un hospital con el mismo recurso humano, tecnológico y de mobiliario (camas, camillas) lo cual genera un déficit en la atención al público, sobre todo por la falta de espacio físico para la atención (saturación de boxes de guardia, pacientes internados en camillas por falta de camas disponibles en los pisos, pacientes internados en los pasillos de la guardia). Por otra parte, el shock room de guardia debe implementar constantemente la colocación de camillas supernumerarias que por supuesto no cuentan con el apoyo tecnológico adecuado (monito-res, respiradores). Un ejemplo de esto último lo demuestran las estadísticas del shock room del hospital Santojanni, que con tres camas habilitadas (debido a que recién en estos días se está habilitando la obra de remodelación del hospital) durante los primeros cinco meses del año, ha atendido 566 pacientes graves; algunos de ellos muchas veces no pudieron ser derivados a áreas de cuidados críticos del hospital (terapia intensiva y unidad coronaria) por falta de camas, debiendo suplir en las funciones que les corresponden a las áreas críticas anteriormente mencionadas.

Como es sabido, la sala de shock room tiene como función estabilizar al paciente grave para luego ser derivado a áreas de cuidados intensivos; sin embargo, en los últimos tiempos, el shock room de guardia se ha comportado como una verdadera terapia intensiva o unidad coronaria.

A toda esta grave situación de crisis se agrega la falta de posibilidad de respuestas del SAME para derivar muchos de estos pacientes, dado que las mismas condiciones se repiten en el resto de los hospitales del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires.

Cuando analizamos la atención de especialidades como clínica médica y pediatría de guardia, encontramos que estas dos especialidades son las que atienden el mayor caudal de enfermos durante el mes de mayo. En la especialidad clínica médica se atendieron casi 2.000 pacientes más que en el mes de abril; sin embargo, la atención es ligeramente superior a la media del resto de los meses de este año. Sin duda, la mayor carga de atención debió soportarla la especialidad de pediatría: en mayo se atendieron 2.000 pacientes más que en abril, al igual que clínica médica; sin embargo, a diferencia de esta, la atención pediátrica del mes de mayo superó en casi 6.000 pacientes a la de enero.

La patología pediátrica predominante de consulta en guardia fueron los cuadros infecciosos respiratorios, que son los que en estos momentos demandan una internación creciente (por patología respiratoria aguda baja y crónicos reagudizados). Esto llevó a que el servicio de pediatría del hospital, sobre 19 posiciones fijas tuviera que implementar en mayo 28 posiciones, y actualmente (junio) cuenta con un promedio de 32 posiciones.

Sin duda, esta creciente demanda parece no tener “techo” y eso se debe a que el hospital no sólo recibe a la gente procedente de su área programática; sino también aquella  procedente de la provincia de Buenos Aires, que muchas veces llegó de lugares muy distantes del hospital como Merlo, Rafael Castillo, General Villegas y Florencio Varela, entre otras localidades, con patologías que muchas veces constituyen verdaderas emergencias o urgencias médicas y que consultan a este hospital, aun con riesgo de sus vidas (por la demora del trayecto, ya que llegan en colectivo o a través del ferrocarril) por no tener satisfecha su demanda de salud en su zona de residencia en la provincia de Buenos Aires.

Otro tema importante en lo que respecta a atención primaria corresponde a los centros de salud. De los centros de salud ubicados en el área programática del hospital Santojanni, el centro de salud Nº 3 (barrio correspondiente a Lugano 1 y 2) y el centro de salud Nº 7 (barrio Piedrabuena) cuentan con guardia de 24 horas (son los dos únicos centros de salud con guardia del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires), y son ellos también los que registraron el crecimiento progresivo en la atención durante los cinco primeros meses del año (ver tabla 5). Los datos expresan que los centros de salud también vieron incrementada su atención de guardia en aproximadamente 300 pacientes más en el Nº 3 y 200 más en el Nº 7, y esto también es una boca más de ingresos de pacientes a la guardia del hospital ya que cuando la patología de los pacientes supera la capacidad operativa del centro, son derivados vía SAME al departamento de Urgencias.

Los auxilios realizados por las ambulancias apostadas por el SAME en el hospital Santojanni también vieron incremento el número de consultas en forma abrupta en el mes de mayo (ver tabla 6). Se registró un incremento de 400 auxilios más respecto del mes de abril, es decir un aumento cercano al 21%, lo que demuestra una mayor demanda también del área programática en el último mes evaluado.

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PROPUESTAS PARA AFRONTAR LA “DEMANDA SIN TECHO”

Se propone una serie de medidas que aunque por sí solas no pueden solucionar el problema de la demanda creciente, tienden a favorecer la organización de la atención

Se podría denominar demanda “sin techo” a la demanda de la población cada vez más creciente y que no encuentra un límite en cuanto al número de pacientes, porque no sólo corresponde a la consulta de la propia área programática de los hospitales del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, sino también a la enorme población del conurbano bonaerense que asiste a dichas entidades, por encontrar insatisfecha la atención en su propia zona de residencia.

Una de las conductas en el ámbito de atención médica en las guardias, que podría organizar pero no solucionar el problema de la demanda desmedida, sería:

1. Crear la figura del médico orientador, el cual estaría ubicado junto al área administrativa (mesón de entradas de guardias) y realizaría un rápido triage clínico de los pacientes que consultan a la guardia y permitiría atender, en primer lugar, a aquellos que por su sintomato-logía y estado general así lo requirieran, postergando momentáneamente a aquellos que se encontraran en mejor estado y pudieran tolerar una mayor espera.

2. Habilitar consultorios de pronta atención clínica (atendido por un ayudante de guardia) y pronta atención pediátrica cuando el espacio físico así lo permita, a fin de ir evacuando la consulta de aquellos pacientes en mejor estado clínico y que son pasibles (de acuerdo al triage del médico orientador) de realizar un tratamiento ambulatorio.

3. Disponer de ayudantes de guardia, que en forma fija en cada día de la semana, se ocupen de las salidas de emergencias en las ambulancias del SAME (de acuerdo al número de ambulancias y de ayudantes de guardia). La guardia del día lunes del hospital Santojanni tiene implementado este sistema desde hace dos años y cuenta con tres ambulancias apostadas en la guardia y dos suplentes de guardia fijos. Esto permite que los auxilios de mayor riesgo (grado 1) cuenten con la atención de personal que en forma exclusiva y permanente se ocupa de estos casos (personal entrenado), y en la tercera ambulancia sale un tercer ayudante que se encuentra en la guardia general mientras otros dos ayudantes, junto a los dos clínicos, permanecen en la atención de guardia general. De esta forma se consiguen dos cosas: se evitan demoras en la salida de las ambulancias, y se tiene la tranquilidad de enviar personal entrenado especialmente para las situaciones que demandan mayor riesgo para el paciente.

4. Contar con el recurso humano, tecnológico, de insumos y mobiliario necesario para estas situaciones de emergencia. Esto no depende directamente de los hospitales sino que debe encontrar una respuesta en el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires y en la Secretaría de Salud, a fin adecuar los fondos -muchas veces empleados en cosas de necesidad “mediata”, es decir posterga-bles- a la verdadera situación de crisis de salud reinante, que constituye un verdadero colapso de la atención de salud de nuestro pueblo.

5. Favorecer y extender la implemen-tación del “plan remediar” a los hospitales públicos y no sólo a los centros de salud. Sin embargo, para ello se deberían realizar algunas modificaciones y la primera sería implementar “un recetario funcional para el médico” que debe atender una cantidad desbordante de gente en guardia y no puede perder el tiempo completando innumerables datos que generan mayor demora en la atención. Esta implementación permitiría el acceso a la medicación de la población carente, lo cual beneficiaría finalmente al hospital público, porque de esta forma se evitaría la “no medicación” del paciente por falta de medios, y la posterior internación de los mismos en áreas críticas con dicha patología agravada por la falta de tratamiento.

6. Favorecer la comercialización de los fármacos denominados genéricos a bajos precios, con los debidos controles de calidad que aseguren que la medicación que recibe el paciente cuenta con los principios activos y la dosificación precisa indicada en su envase. De esta forma, aquel que tenga acceso a la compra podrá asegurarse el cumplimiento de la terapéutica a bajo costo.

7. Crear una verdadera “red metropolitana de atención de salud”, donde la General Paz deje de ser un muro inexpugnable para la salud y de esa forma optimizar los recursos tanto de la provincia de Buenos Aires como del Gobierno de la Ciudad en pos de una adecuada atención de salud para toda la población de la Capital Federal y el conurbano bonaerense, con una adecuada distribución de esfuerzos de una y otra parte.

La realidad demuestra que el médico, ante esta crisis de exceso de demanda a las guardias por parte de la población enferma, está mostrando signos de agotamiento físico y psíquico. Esto último indica no sólo la presencia del deterioro psicológico y la creciente aparición de crisis de ansiedad y fobias en el equipo de salud, sino también el daño orgánico reflejado en la aparición de cuadros cardioló-gicos coronarios, arrítmicos y de hiper-tensión arterial entre el equipo de salud que se desempeña en guardia. También debido al hacinamiento en que se realiza la atención de los pacientes, que superan largamente la capacidad de los boxes de guardia, con patologías infecciosas muchas veces graves, y a pesar de las medidas de protección que el equipo de salud realiza frente a dichos pacientes, estamos observando una creciente afectación por cuadros respiratorios agudos (fundamentalmente neumonitis) en el equipo de salud (médicos y enfermeros) y esto también constituye un grave riesgo para la salud de aquellos que deben cuidar de la salud de la población.

BIBLIOGRAFIA RECOMENDADA

1. Alaniz M, Borelli L, Cassina F, Louit S, Mobilio J, Russo A, Vilda MC. “El colapso sanitario. Una instancia en la estadística”. Rev. 107 SAME. Año 1 Nº 1, mayo 2003, pág. 21-23.

2. Auger S, Iglesias Ordóñez O, Campitelli L, Penone P, Ruano C. Epidemiología de la emergencia cardiovascular en la guardia de un hospital del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. Realidad actual. Premio Jornadas hospital Santojanni. 2002.

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