BOLETIN DE

TEMAS DE SALUD

de la Asociación de Médicos Municipales de la Ciudad de Buenos Aires

Suplemento del Diario del Mundo Hospitalario

Año 7 Nº56 Abril del 2000 Coordinador: Dr. Marcos Buchbinder


INDICE

Aumento de la temperatura en nuestro planeta y sus efectos sobre la salud

Los cambios en el clima del planeta

Efectos del calentamiento global sobre la salud

Mas conciencia del peligro del efecto invernadero

Argentina y el aumento de la temperatura global


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


Aumento de la temperatura en nuestro planeta y sus efectos sobre la salud

 

Este número del Boletín de Temas de Salud está dedicado a una cuestión preo- cupante por sus efectos a largo plazo sobre la salud de la población. Desde hace un cierto tiempo se está comprobando que existe un aumento de la temperatura en la superficie de la tierra. Este fenómeno se conoce como calentamiento global. Nuestro ecosistema está estabilizado a una temperatura promedio de aproximadamente 15°: a ese nivel es donde se dan los intercambios en la naturaleza, los hielos polares conservan su volumen, el mar mantiene su nivel, la fauna y flora se desarrollan, etc.

A partir de la Edad Media se conoce que la temperatura de la tierra está aumentando, pero habría cierta aceleración desde finales del siglo XVII, coincidiendo con los comienzos de la Revolución Industrial.

En realidad, la temperatura de la tierra y su clima constituyen un proceso cambiante, resultado de una serie muy amplia de factores. El clima, tal como lo conocemos hoy, permanece más o menos estable desde hace 10.000 años.

A los factores geológicos, astronómicos, climáticos naturales, etc. se habría agregado ahora, precisamente a partir de la Revolución Industrial, la actividad del hombre. Es en esta actividad donde se comienza a producir o incrementar el efecto invernadero. Este proceso se acentúa por una serie de factores, fundamentalmente la producción exagerada de determinados gases que ya estaban en la atmósfera pero en menor proporción, la producción de gases que hasta ahora no estaban en la atmósfera, etc. Se deben señalar las causas más importantes como la emisión de gases de origen industrial, y el escape de los vehículos, la defores-tación de los bosques tropicales, etc.

Este proceso estaría acentuando el aumento de la temperatura de la tierra y el calentamiento global.

El aporte fundamental al efecto invernadero proviene de los países indus-trializados, donde a pesar de contar sólo con el 20% de la población mundial se produce y se consume el 70 % de la electricidad global (es precisamente la producción de la energía eléctrica uno de los orígenes fundamentales del efecto invernadero).

¿Cuál sería el efecto del calentamiento global del planeta sobre la salud de la humanidad? Se pronostican efectos directos e indirectos. Serían más frecuentes los períodos de temperaturas extremas con sus efectos sobre el organismo humano; incremento de las enfermedades infecciosas, especialmente por el cambio de hábitat de los vectores; se analizan también los efectos del nivel del mar, que crecería como resultado de la pérdida de parte de los hielos polares y los glaciares del resto de los continentes, etc. Este proceso produciría un aumento en frecuencia de las inundaciones, el ane-gamiento de muchas zonas costeras, entre otras consecuencias.

Se señala también que el efecto será mucho más intenso sobre las zonas con más pobreza del planeta, puesto que las defensas en general son menores y porque una restricción general del uso de energía coartaría aún más sus posibilidades de desarrollo.

El calentamiento global ha sido estudiado también para la Argentina, donde sobre la base de modelos se señalan cómo sería el aumento de la temperatura para varias zonas del país y en consecuencia, las características del cambio climático.

Desde hace varias décadas se están realizando reuniones internacionales para lograr consenso entre los países. El objetivo es reducir la emisión de gases a la atmósfera con la intención de estabilizar en una primera etapa la situación actual de nuestro clima. Sin embargo, este acuerdo ha sido muy difícil y no es mucho lo que se ha logrado. Es de tal gravedad la situación que si hoy se produjera una disminución importante de determinados gases, recién se estabilizaría la situación alrededor del 2040.

Sobre la cuestión del calentamiento global del planeta y la salud hay también posiciones encontradas; por ejemplo, algunos autores sostienen, a propósito de la vuelta del paludismo y su relación con el calentamiento global, que existen otros factores influyentes: el crecimiento de la población y sus movimientos, la reducción de los bosques, el recorte de los servicios públicos de salud, la resistencia a los insecticidas y a las drogas antipalúdicas, la eclosión de las guerras, y los desastres naturales.

Es evidente que en la cuestión del aumento de la temperatura del planeta y la salud humana hay muchos puntos a resolver. Lo que también parece evidente es que la acción de la gente puede atenuar sus efectos.

Nota: la bibliografía para este número del Boletín de Temas de Salud proviene de diversas publicaciones de las Naciones Unidas y la Organización Mundial de la Salud. Para Argentina, Revista Ciencia y Técnica (Labraga, J.C. Vol. 8, Nº 44, enero/febrero 1998).

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Efecto invernadero

Los cambios en el clima del planeta

En realidad, el efecto invernadero es un fenómeno natural pero el hombre lo convirtió en una amenaza para la vida en la tierra al elevar la temperatura atmosférica promedio

Se descubrió en los últimos años que nuestro planeta está en un proceso de aumento de la temperatura atmosférica. Este proceso se conoce como calentamiento global.

En un principio se pensó que la emisión de gases como consecuencia de la utilización de combustibles fósiles era el único causante. Posteriormente, se enfocó hacia la deforestación de los bosques tropicales que producían un trastorno en el tratamiento del CO2 de la atmósfera. Y ese trastorno es uno de los responsables del calentamiento global.

EFECTO INVERNADERO

Este es en realidad un fenómeno natural, pero el hombre terminó convirtiéndolo en una amenaza para la vida en la tierra. Este efecto se produce de manera natural por la presencia de gases en la atmósfera. Los principales gases son el vapor de agua y el anhídrido carbónico. Estos gases retienen parte de la energía calórica emanada por el sol. Se mantiene así la temperatura dentro de los límites que permiten la vida en la tierra (15° centígrados promedio). Si no existiera este efecto la temperatura en la tierra sería similar a la de la luna (aproximadamente 18° bajo cero). El mecanismo consiste en que los gases permiten el paso de las radiaciones solares de onda corta, que así calientan la superficie de la tierra. A su vez, absorben parte del calor que emana de la superficie en forma de radiaciones infrarrojas que son de mayor longitud de onda que la luz solar.

En sí, el efecto invernadero no es una amenaza a la vida en la tierra, pero la actividad humana tiende a aumentar la concentración de CO2 y otros gases en la atmósfera. Como consecuencia, una mayor cantidad de energía calórica solar es atrapada en la atmósfera, elevando la temperatura promedio del planeta.

Si todo continuara igual, la temperatura promedio de la tierra podría aumentar entre 1 y 2 grados y medio en los próximos 50 años, y de 1 a 3 grados y medio hacia el 2100. En los últimos 10.000 años no se ha registrado en nuestro planeta un aumento de la temperatura superior a los 3°. En 1995 se midió la mayor temperatura promedio en la superficie de la tierra desde que hay mediciones regulares.

Hay cambios significativos en el clima de la tierra en el transcurso de los últimos milenios, como así también en el transcurso de las eras geológicas. Por lo tanto, las variaciones que estamos señalando no necesariamente tendrían que tener relación con la actividad del hombre. Sin embargo, hay consenso científico acerca de la existencia del efecto invernadero y de que deben realizarse acciones para impedir que continúe incre-mentándose. La meta es llegar a un acuerdo entre los paísese para lograr estabilizar la concentración en la atmósfera de los principales gases que acentúan el efecto invernadero.

QUE PRODUCE EL EFECTO INVERNADERO

Los principales gases que producen el efecto invernadero son el anhídrido carbónico CO2, el metano, los óxidos nitrosos, los clorofluocarbonados y el ozono.

El anhídrido carbónico representa el 50% del efecto invernadero, que tiene su origen en la actividad humana. El origen más importante del CO2 se debe a la utilización de combustibles fósiles, como el petróleo y sus derivados, el gas natural y el carbón. Además la deforestación, especialmente de los bosques tropicales, se transforma en un aporte importante al incremento del gas. Se calcula que el 55% del carbono emitido por la actividad humana es absorbido por los mecanismos de la naturaleza. El restante 45% va a concentrarse en la atmósfera y contribuye al efecto invernadero. La persistencia del anhídrido carbónico en la atmósfera es de entre 100 y 150 años.

El metano es producto de la descomposición de sustancias orgánicas en poca presencia de oxígeno. El cultivo del arroz genera una gran parte de la producción de metano. Además contribuye la actividad animal, las tierras pantanosas, la producción industrial de gas natural y carbón mineral, etc.

La producción de arroz está en franco crecimiento dado que constituye el alimento principal para la población de Asia, por lo tanto, debe esperarse que aumente la contribución del metano en el efecto invernadero. El metano permanece en la atmósfera por lo menos durante 7 años.

Otro contribuyente importante es la producción de fluorclorocarbonados. Estos son compuestos sintéticos que tienen una larga vida activa de por lo menos 65 años. Estos compuestos también destruyen la capa de ozono de la estra-tósfera. La disminución de la capa de ozono permite que una mayor cantidad de rayos ultravioletas llegue a la superficie de la tierra. El aumento de los rayos ultravioletas produciría efectos importantes sobre la salud humana, como el aumento de los cánceres de piel, trastornos oculares, etc. Dada la gravedad del aumento de estos compuestos, con origen en la actividad humana, en la estratósfera se han hecho esfuerzos para detener su producción y uso. Si se cumplieran los acuerdos, la concentración de estos compuestos aumentarían en un 60% para el año 2040. Es por ello que se continúa tratando de limitar el uso de los mismos.

Contribuyen también al efecto invernadero los óxidos nitrosos. Este gas persiste en la atmósfera 150 años, se originó en las centrales eléctricas que consumen carbón, en los caños de escape de los vehículos y en los fertilizantes nitrogenados que se utilizan en la agricultura.

En los países desarrollados también tiene gran importancia la lluvia ácida, que se produce principalmente por la emisión industrial de derivados del azufre. Esta lluvia acidifica fuertemente los lagos produciendo mortandad de peces. También afecta los bosques y los cultivos.

La actividad humana que más contribuye al efecto invernadero es la producción de la energía eléctrica. No sólo contribuye con el 65% de las emisiones de CO2, sino también con gran parte de las emisiones de metano y de las emisiones de óxidos nitrosos.

El ozono, aunque en la estratósfera forma una protección contra los rayos ultravioletas de origen solar, en las zonas más bajas (tropósfera) juega un papel en el efecto invernadero.

Los países industrializados, que tienen el 20% de la población mundial, producen y consumen el 70% de la energía eléctrica mundial. América Latina, que en 1990 tenía 440 millones de habitantes (el 8% de la población del planeta) había consumido el 5% de la energía mundial.

La contribución de los diferentes países o zonas del mundo al efecto invernadero es disímil. América del Norte que tenía en 1990, 277 millones de habitantes (el 5% de la población mundial) aportó el 25% del efecto sumado hasta aquel momento. Europa Occidental con 380 millones de habitantes (el 7% de la población mundial) aportó el 16% del efecto invernadero.

El proceso de degradación y destrucción a que se encuentran sometidos los recursos naturales en los países en desarrollo se debe a un conjunto de desequilibrios internacionales, nacionales y sectoriales. Es el resultado de una actitud predatoria contra los recursos naturales; de la injusticia social que contamina la región y que condena a la mayor parte de la población a la pobreza; del crecimiento demográfico, que en parte se deriva de la pobreza y que a su vez la acentúa, y de las profundas distor-siones que caracterizan las relaciones económicas internacionales.

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Efectos del calentamiento global sobre la salud

A partir de la Revolución Industrial, la acumulación de gases "invernadero" en la atmósfera se incrementó y provocó importantes cambios climáticos y el recalentamiento del planeta tierra. Tarde o temprano se sentirán sus impactos sobre la salud de la población

El cambio climático inducido por el hombre es debido primariamente a la acumulación de los gases "invernadero" en la atmósfera, resultantes de actividades como la combustión de combustibles fósiles, la deforestación en gran escala y la expansión rápida de la agricultura de irrigación. Los principales gases son el anhídrido carbónico (CO2), el metano (CH4), el óxido nitroso (N2O), el ozono (O3) y los fluorcarbonados. Las concentraciones de estos gases se han incremen-tado desde mediados del siglo XVIII (a partir de la Revolución Industrial).

Se ha estimado que, debido a la acumulación de estos gases invernadero, la temperatura global promedio de la superficie aumentará entre 1,5° y 4,5° para el año 2100. Existe incertidumbre pero es esperable que el crecimiento de la temperatura sea mayor que cualquiera de los registrados durante los últimos 10.000 años. Se anticipa también que la temperatura nocturna aumentará más que la temperatura diurna.

Es probable que se sientan impactos directos e indirectos sobre la salud como resultado de los cambios climáticos.

Los efectos directos, como el incremento potencial en el número de muertos debido a las mayores frecuencia y severidad de las olas de calor, son más fácilmente predecibles que los efectos indirectos. Los efectos indirectos, mediados por los trastornos del ecosistema, pueden incluir cambios en los niveles de producción de alimentos que pueden afectar el estatus nutricional; o en los patrones de distribución de las poblaciones de vectores, que afectarían la incidencia de malaria y otras enfermedades difundidas por vectores en grandes partes del mundo, incluidas algunas zonas frecuentemente libres de esas enfermedades.

Los niveles crecientes de polución, especialmente en ciudades, debido a los efectos combinados de reacciones fotoquímicas en altos grados de radiación ultravioleta y elevadas temperaturas, serán un ejemplo de efectos indirectos o mediados por cambios del ecosistema. Los efectos indirectos son particularmente difíciles de estimar dado el número y la diversidad de variables involucradas. Además, los diferentes componentes de los cambios climáticos variarían en su importancia relativa para los diferentes impactos climáticos.

CAMBIO CLIMATICO Y EFECTOS POTENCIALES DIRECTOS SOBRE LA SALUD

El incremento de la mortalidad durante las olas de calor y otros sucesos extremos del clima, se anticipa que serían los principales efectos directos de los cambios climáticos sobre la salud. Los ancianos, los muy jóvenes y aquellos con enfermedades de invalidez, como los trastornos respiratorios crónicos y las enfermedades cardiovasculares, parecen ser los que más desproporcionadamente serán afectados por los climas extremos, debido con seguridad a su menor capacidad fisiológica. Aquellos que viven en las ciudades con gran exposición a las "islas de calor", donde las temperaturas tienden a ser signi-ficativamente más altas que en las zonas circundantes, estarían en riesgo particular si la temperatura aumentara.

Las altas temperaturas en las ciudades conducirán también a la creciente concentración básica de ozono (dado que las altas temperaturas incremen-tan la interacción química entre los contaminantes que forman este compuesto).

La calidad del aire en el interior de las viviendas, que depende del clima externo, también declinaría.

Los cambios climáticos son también anticipados manifestándose como cambios en la variabilidad del tiempo. Variaciones relativamente pequeñas en las modificaciones del clima o cambios medios pueden producir transformaciones relativamente grandes en la frecuencia de eventos "extremos".

Si la frecuencia de los eventos extremos se incrementara, las muertes y lesiones directamente relacionadas con el estrés y otros muchos efectos adversos, asociados con la desorganización social, la migración forzada y los asentamientos que estos eventos implican, también se incremen-tarían.

Los impactos de los eventos climáticos extremos serían obviamente más grandes en las comunidades con menores recursos sociales y técnicos.

PROBLEMAS ENTRE LA RELACION CAMBIO CLIMATICO Y SALUD

Enfermedades infecciosas. Muchos de los organismos y procesos vinculados a las enfermedades infecciosas están especialmente influidos por las fluctuaciones de las variables del clima, especialmente la temperatura, las precipitaciones y la humedad.

Es previsible que se generen problemas en los sistemas ecológicos por los fenómenos climáticos causantes de cambios amplios en la distribución e incidencia de un número de enfermedades infecciosas e into-xicaciones de origen alimentario. Por ejemplo, el incremento neto, siguiendo los cambios climáticos en la distribución geográfica (tanto en altitud como en latitud) de insectos vectores, aumentaría el potencial para la transmisión de muchas enfermedades trasmitidas por aquellos. Los cambios climáticos alterarían también la dinámica del ciclo de vida de los vectores y los parásitos, alterando en consecuencia su potencial de transmisión.

La distribución de agentes de enfermedad que no son ni transmitidos por vectores, ni por otro lado dependiente de huéspedes animales, serán probablemente también afectados por los cambios climáticos. Las enfermedades más importantes incluirán otras enfermedades alimentarias e infecciones transmitidas directamente persona a persona, como sarampión y tuberculosis.

Los impactos del cambio en la incidencia de enfermedades se sentiría particularmente en los países en desarrollo. Por ejemplo, dado que las enfermedades transmitidas por vectores como la malaria y fiebre amarilla son grandes causas de enfermedad y muerte en los países tropicales en desarrollo, los trastornos climáticos pueden tener impacto adverso en el estado de salud de sus poblaciones.

Elevación del nivel del mar. Las altas temperaturas causarían crecimiento en el nivel del mar, en general como resultado de la expansión térmica de los océanos y la disolución de los glaciares. Las estimaciones más benignas de las corrientes oceánicas y los modelos climáticos señalan que el nivel del mar estaría alrededor de medio metro por encima del actual para el año 2100 y continuaría creciendo posteriormente aún si se estabilizaran los niveles de los gases que producen el efecto invernadero. Esta estimación predice una tasa de crecimiento de nivel del mar, para el período 2000/2100, dos o tres veces mayor que la de los últimos 100 años.

El crecimiento del nivel del mar puede causar considerables trastornos en las áreas costeras y de estuarios a través del incremento de la erosión y daños importantes a los ecosistemas. En cada caso, el daño causado será adicional al asociado con las actividades humanas como la remoción de sedimentos y el desarrollo de canales y diques. Dado que actualmente más de la mitad de la población mundial vive dentro de los 60 km del mar y que la tasa de crecimiento promedio de esta población es mayor que el de la población mundial, el impacto sobre la población humana puede ser inmenso.

En conjunto con el cambio de clima en general, el crecimiento del nivel del mar puede tener efectos directos e indirectos sobre la salud humana. Los efectos directos incluirían muertes adicionales y daños causados por una frecuencia mayor o mayor intensidad de las inundaciones. Los impactos indirectos resultarían de cambios geo-hidrológicos a lo largo de las costas, la intrusión de agua salada en los grandes reservorios de agua, y una reducción del drenaje gravitacional en las tierras por debajo de la línea de la inundación. El desplazamiento de la población puede ser inevitable y puede causar serios problemas en las áreas delta densamente pobladas y en los estados isleños. Si los sistemas de las costas no son protegidos, un crecimiento del 50% en el nivel del mar para el año 2100 podría poner en riesgo de inundación a 80 millones de personas más de una vez por año, comparado con 46 millones en estos momentos.

Efectos de la polución del aire. Se ha establecido claramente que la exposición a los contaminantes del aire puede tener diversos efectos serios sobre la salud, especialmente si ocurren episodios severos de polución. Los cambios climáticos pueden incrementar el número de estos episodios por influencia de la dispersión de contaminantes primarios del aire a través de sus impactos en los movimientos circulatorios de la atmósfera. Los cambios climáticos pueden también incrementar la polución del aire a través de la aceleración de las reacciones químicas en la atmósfera que producirá oxidantes fotoquímicos, particularmente el ozono, debido a la mayor temperatura del aire y el incremento de los rayos ultravioletas al nivel de superficie. Además, si las condiciones extremas del tiempo como la alta temperatura y la humedad se convirtieran en más comunes, los impactos en la salud de la población ambiental pueden ser elevados. Sin embargo, los impactos sinérgicos del tiempo y la polución en la morbilidad y mortalidad no son todavía bien comprendidos.

Los cambios climáticos pueden también alterar la producción y dispersión de las plantas aeroalérgicas, resultando en cambios en los patrones de enfermedades alérgicas estacionales especialmente la fiebre del heno y el asma. La producción alterada del polen reflejaría principalmente cambios en la distribución natural y agrícola de diversas especies como arboles, hierbas y diversos cereales.

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Mas conciencia del peligro del efecto invernadero

Para paliar las graves consecuencias del efecto invernadero es necesaria una mayor participación de la comunidad. En ese sentido, los médicos ocupan un rol central

En las últimas décadas del siglo XX creció la conciencia sobre los peligros reales del cambio de clima en la tierra. Los datos ya eran suficientes para entender que se habían producido cambios significativos. Junto con la noción de peligro creció la idea de que se debían tomar medidas preventivas.

Con aquel objetivo se realizó en Kioto (Japón) en diciembre de 1997 una reu-nión internacional en la que participaron representantes de 170 países. La meta era acordar las acciones necesarias para evitar una intensificación del efecto invernadero. Las medidas estarían enfocadas hacia las fuentes de emisión de los gases que producen este efecto. El acuerdo se realizó en el marco de una "Convención Internacional de Cambios Climáticos" reunida por primera vez en Río de Janeiro en 1992. El fin es la estabilización de la concentración de los gases que producen el efecto invernadero en la atmósfera.

A pesar de los consensos, las dificultades para llevar a cabo en conjunto las acciones para frenar la emisión de los gases invernadero son crecientes. Hasta ahora son más de 60 países los que han aceptado ratificar el protocolo de Kioto, que estableció la meta de reducir en un 5,2% hasta el año 2012 la emisión por los países industrializados de los principales gases. Pero esta meta quedó en suspenso luego de la Conferencia de Buenos Aires realizada en 1998.

Más de 50 países (los de la Unión Europea, Japón y Nueva Zelanda) se han comprometido a ratificar el protocolo de Kioto antes del 2002 para que pueda entrar en vigor. Sin embargo, hay que señalar que existe resistencia entre los países petroleros a ratificarlo (entre los que se encuentran los EE.UU., primer país emisor de gases invernadero) porque establecen como condición que se resuelva en la próxima reunión de la Haya en noviembre de 2000.

Son muchos los que piensan que hoy es necesaria una mayor participación de las poblaciones para evitar o atenuar una probable catástrofe. En ese sentido, los médicos tienen un papel especial.

Así lo plantea R. Smith en un editorial del British Medical Journal (BMJ, 1997;315:1326): "Virtualmente todos los científicos están de acuerdo en que el calentamiento global ocurrirá, y muchos piensan que las consecuencias serán horribles. Algunas pequeñas islas desaparecerán, se agravará la reducción de alimentos en Africa y se extenderán las enfermedades transmitidas por vectores. Para enfrentar el problema los que viven en los países ricos deberán reducir su consumo de energía, y los médicos pueden ponerse al frente, tal como lo hicimos cuando entendimos las evidencias de los efectos dañinos del fumar (…) Es difícil para los líderes políticos realizar acuerdos que apunten a reducciones debido a que son muchos los intereses que se oponen, y porque es difícil hacer sacrificios a corto plazo para obtener beneficios a largo plazo, y además mucha gente no percibe la magnitud del problema. Pero los médicos pueden entender. Y nosotros podemos cambiar el mundo hablando y actuando -juntos e individualmente- a nivel internacional, en cada país y localmente, a través del cambio de nuestros estilos de vida".

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Argentina y el aumento de la temperatura global

Los escenarios del modelo de cambio climático para la Argentina según la región incluyen que: en verano para la región al norte del paralelo de 30° la temperatura hacia el año 2030 subirá entre 0,4 y 1,2 grados y para el año 2070 subirá entre 0,7 y 2,9 grados y entre el paralelo 30° y 40° ( franja entre las que está incluida la ciudad de Buenos Aires) para el 2030 subirá entre 0,2 y 0,8 grados y para el 2070 entre 0,4 y 1,9 grados.

Las estimaciones plantean que el aumento de la temperatura será mayor en el interior del continente que en los océanos circundantes. Además, indican que el nivel de calentamiento será menor en la zona austral que en el centro y norte del país, lo que evidencia la influencia moderadora del océano. En el verano, el calentamiento local simulado por los modelos climáticos es mayor en el centro de la Argentina, donde sería un 25% superior al promedio de calentamiento global. En invierno, el máximo calentamiento ocurriría en el norte del país.

Siguiendo el mismo método de promedios ponderados aplicado con la temperatura, se obtuvieron estimaciones de los cambios en las precipitaciones. En la zona semiárida ubicada al oeste de la Argentina, en verano, experimentaría una disminución de la precipitación del 10% por cada grado de aumento de la temperatura media global. En invierno, los modelos indican incrementos del 5% en la zona austral, y entre 5 y 10% en el nordeste argentino, siempre expresados por grado de calentamiento global.

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