| BOLETIN DE
TEMAS DE SALUD de la Asociación de Médicos Municipales de la Ciudad de Buenos Aires Suplemento del Diario del Mundo Hospitalario
Año 14 Nº 124 Marzo de 2007 Cáncer, una enfermedad crónica
El cáncer en el mundo
Avance en oncología clínica * Jefe unidad Quimioterapia del hospital de Oncología María Curie
CÁNCER, UNA ENFERMEDAD CRóNICALa medicina es la ciencia de la incertidumbre y el arte de lo probable (Osler) El cáncer es un término genérico para un grupo de más de cien enfermedades que pueden afectar a cualquier parte del organismo. Una de sus características es la generación rápida de células anormales que comienzan a crecer indiscriminada-mente, invadiendo zonas adyacentes del cuerpo y diseminándose a otros órganos, en un proceso que da lugar a la formación de las llamadas metástasis. Hipócrates, padre de la medicina occidental (Grecia, 460 AC), se refirió por primera vez al medio ambiente como causante de enfermedades. Factores como el estilo de vida, la alimentación, el clima y la geografía del lugar fueron observados por Hipó-crates como la clave para mantener la salud y comprender el origen de las enfermedades de los pueblos. Y el cáncer también puede estar determinado por el entorno. Actualmente, con los avances sorprendentes de la biología, la genética y bio-química, la medicina moderna ataca al cáncer y comienza a ganar batallas. La palabra tumor se aplicó a cualquier bulto en el cuerpo. Con el tiempo, tumor se ha convertido en sinónimo exclusivo de neoplasia. La prevención y la detección temprana constituyen los principales pilares en la lucha contra el cáncer. El tratamiento, cuando la enfermedad se detecta en etapas avanzadas, también ha registrado un notable desarrollo en donde la so-brevida y la calidad de vida de los pacientes aumenta día a día. Con la aplicación de los conceptos preventivos y un acceso adecuado al mejor tratamiento disponible para cada tipo de cáncer, el panorama hoy en día es muy alentador. Los especialistas afirman que el cáncer es curable en más del 50% de los casos y tratable hasta convertirse en una enfermedad crónica en aproximadamente el 40% de los restantes. Debe considerarse una enfermedad crónica, a veces curable, otras tantas incurable pero tratable. El diagnóstico tardío, en una enfermedad avanzada y ciertas formas muy agresivas de cáncer limitan la posibilidad de tratamientos, si bien es posible mejorar la calidad de vida y tratar el dolor. Los descubrimientos en biología celular y genética molecular aclararon las causas y complejos mecanismos que derivan en la aparición de un cáncer y llevan a una célula a transformarse en maligna: factores ambientales, hábitos, etc. Una vez que la enfermedad se ha instaurado, la modificación de los factores y los hábitos ya no tiene un impacto relevante en el tratamiento. Por esto, es muy importante la prevención. La evolución económica del mundo es incierta y las estimaciones son actualmente controversiales. En general, la pobreza no ha disminuido y las diferencias económicas entre países desarrollados y en desarrollo pueden aumentar aún más. Los expertos en el tema refieren que en los próximos veinte años, el número de pacientes con cáncer en los países en desarrollo irá creciendo en forma expo-nencial. Está calculado que en 2020 habrá diez millones de muertes, de las cuales 7.5 millones sucederán en los países en vías de desarrollo. El mundo debe estar preparado para enfrentar estos acontecimientos futuros, para que no suceda lo mismo que con el sida, por el desastre mundial que ha ocasionado. Muchas condiciones son similares en ambas enfermedades: el rápido crecimiento de pacientes, la falta de recursos para enfrentar el problema, el elevado costo de los medicamentos y el factor económico que enfrentan día a día los países en desarrollo.
La enfermedad tiene una mayor incidencia en los países en desarrollo (70% de los casos). La detección precoz es la clave para el control de le enfermedad. Se estima que en 2020, treinta millones de personas vivirán con cáncer
Se estima que en 2020, el cáncer será la causa de diez millones de muertes. Habrá quince millones de nuevos casos y treinta millones de personas estarán viviendo con la enfermedad. Los tumores de la pobreza (Cérvix uterino, esófago, hígado) y las neoplasias del estilo de vida de Occidente (mama, pulmón, próstata, colon y recto) no se detectan precozmente por la falta de prevención primaria y secundaria. Cuando comparamos la relación entre la tasa de mortalidad con la tasa de incidencia, se puede ampliar la diferencia. Para cáncer de pulmón, hígado y esófago la proporción es similar, con un pequeño efecto terapéutico.
Recursos al día de hoy (marzo 2007) Los países en desarrollo poseen el 70% de cáncer del mundo, pero solamente uno de cada tres de los mismos cuentan con facilidades para la utilización de la radioterapia. Quince naciones africanas y varios países asiáticos no poseen aparatos de radioterapia. Con respecto a la utilización de citostáticos, el tratamiento de cáncer versus incidencia del mismo en el mundo queda plasmado en el gráfico Drogras versus cáncer. En una asamblea realizada en mayo de 2005, 192 miembros aceptaron la resolución Cancer prevention and control (prevención y control del cáncer) como una de las prioridades sanitarias. Posteriormente, la Organización Mundial de la Salud (OMS) comenzó a elaborar una estrategia mundial que tiene por objetivo reducir el cáncer y sus factores de riesgo, así como mejorar la calidad de vida de los pacientes y sus familiares en todo el mundo, gracias a la planificación y aplicación de estrategias de prevención y control del cáncer. Esta iniciativa forma parte del programa de prevención y control de las enfermedades crónicas del Departamento de Enfermedades Crónicas y Promoción de la Salud de la OMS. La estrategia de control del cáncer está basada en los siguientes principios: Orientación hacia las personas: el objetivo último es mejorar el bienestar del pueblo, las comunidades, las familias y los individuos. Equidad: se centra en las necesidades de los países de bajos y medianos ingresos y de las poblaciones vulnerables y marginadas. Adhesión: garantiza un fuerte compromiso y la participación activa de todas las partes interesadas en cada fase del proceso de adopción de decisiones y aplicación. Alianzas y enfoque multisectorial: asegura la amplia participación y colaboración de todos los sectores, público y privado. Integración: está conformado en el marco general de la prevención y el control de las enfermedades crónicas de otras áreas conexas, como la salud ambiental, las enfermedades transmisibles, etc. Sostenibilidad: hace hincapié en la necesidad de que los gobiernos y los asociados nacionales se esfuercen colectivamente por adquirir autonomía financiera y técnica, con el fin de asegurar la continuidad de los beneficios proporcionados por los programas existentes, una vez que se haya completado la asistencia. Escalonamiento: enfoca la aplicación de las intervenciones de forma secuencial, tanto a nivel nacional como a nivel sub-nacional. Base factual: se basa en los resultados de las investigaciones, análisis económico, mejores prácticas y experiencia de los países. En colaboración con su organismo especializado en la investigación del cáncer (el Centro Internacional de Investigaciones sobre el Cáncer) y otras organizaciones del sistema de las Naciones Unidas, la OMS liderará el tema y pondrá en práctica las siguientes medidas: - Promoción de la prevención y el control del cáncer y búsqueda de compromisos políticos con este objetivo. - Generación de nuevos conocimientos y difusión de los existentes con el fin de facilitar la aplicación y la ejecución de programas de control del cáncer basados en pruebas. - Elaboración de normas e instrumentos para orientar de forma eficaz la planificación del control del cáncer y la aplicación de intervenciones de eficacia demostrada para la prevención, la detección temprana, el tratamiento y la atención paliativa del cáncer. - Facilitación de la creación de redes multisectoriales de asociados para el control del cáncer a nivel mundial, regional y nacional. - Fortalecimiento de la capacidad para elaborar y aplicar políticas y programas eficaces, así como para fortalecer los sistemas de salud. - Se estima que en 2020, el cáncer será la causa de diez millones de muertes. Habrá quince millones de nuevos casos y treinta millones de personas estarán viviendo con la enfermedad. Los tumores de la pobreza (Cérvix uterino, esófago, hígado) y las neoplasias del estilo de vida de Occidente (mama, pulmón, próstata, colon y recto) no se detectan precozmente por la falta de prevención primaria y secundaria. Cuando comparamos la relación entre la tasa de mortalidad con la tasa de incidencia, se puede ampliar la diferencia. Para cáncer de pulmón, hígado y esófago la proporción es similar, con un pequeño efecto terapéutico.
Recursos al día de hoy (marzo 2007) Los países en desarrollo poseen el 70% de cáncer del mundo, pero solamente uno de cada tres de los mismos cuentan con facilidades para la utilización de la radioterapia. Quince naciones africanas y varios países asiáticos no poseen aparatos de radioterapia. Con respecto a la utilización de citostáticos, el tratamiento de cáncer versus incidencia del mismo en el mundo queda plasmado en el gráfico Drogras versus cáncer. En una asamblea realizada en mayo de 2005, 192 miembros aceptaron la resolución Cancer prevention and control (prevención y control del cáncer) como una de las prioridades sanitarias. Posteriormente, la Organización Mundial de la Salud (OMS) comenzó a elaborar una estrategia mundial que tiene por objetivo reducir el cáncer y sus factores de riesgo, así como mejorar la calidad de vida de los pacientes y sus familiares en todo el mundo, gracias a la planificación y aplicación de estrategias de prevención y control del cáncer. Esta iniciativa forma parte del programa de prevención y control de las enfermedades crónicas del Departamento de Enfermedades Crónicas y Promoción de la Salud de la OMS. La estrategia de control del cáncer está basada en los siguientes principios: Orientación hacia las personas: el objetivo último es mejorar el bienestar del pueblo, las comunidades, las familias y los individuos. Equidad: se centra en las necesidades de los países de bajos y medianos ingresos y de las poblaciones vulnerables y marginadas. Adhesión: garantiza un fuerte compromiso y la participación activa de todas las partes interesadas en cada fase del proceso de adopción de decisiones y aplicación. Alianzas y enfoque multisectorial: asegura la amplia participación y colaboración de todos los sectores, público y privado. Integración: está conformado en el marco general de la prevención y el control de las enfermedades crónicas de otras áreas conexas, como la salud ambiental, las enfermedades transmisibles, etc. Sostenibilidad: hace hincapié en la necesidad de que los gobiernos y los asociados nacionales se esfuercen colectivamente por adquirir autonomía financiera y técnica, con el fin de asegurar la continuidad de los beneficios proporcionados por los programas existentes, una vez que se haya completado la asistencia. Escalonamiento: enfoca la aplicación de las intervenciones de forma secuencial, tanto a nivel nacional como a nivel sub-nacional. Base factual: se basa en los resultados de las investigaciones, análisis económico, mejores prácticas y experiencia de los países. En colaboración con su organismo especializado en la investigación del cáncer (el Centro Internacional de Investigaciones sobre el Cáncer) y otras organizaciones del sistema de las Naciones Unidas, la OMS liderará el tema y pondrá en práctica las siguientes medidas: - Promoción de la prevención y el control del cáncer y búsqueda de compromisos políticos con este objetivo. - Generación de nuevos conocimientos y difusión de los existentes con el fin de facilitar la aplicación y la ejecución de programas de control del cáncer basados en pruebas. - Elaboración de normas e instrumentos para orientar de forma eficaz la planificación del control del cáncer y la aplicación de intervenciones de eficacia demostrada para la prevención, la detección temprana, el tratamiento y la atención paliativa del cáncer. - Facilitación de la creación de redes multisectoriales de asociados para el control del cáncer a nivel mundial, regional y nacional. - Fortalecimiento de la capacidad para elaborar y aplicar políticas y programas eficaces, así como para fortalecer los sistemas de salud. - Prestación de asistencia técnica a los países en desarrollo para que las intervenciones de control del cáncer que posean una eficacia demostrada se transformen de forma eficaz y eficiente en políticas y programas de salud pública. Cuando se evalúa la sobrevida de los niños con cáncer en países desarrollados versus los países con bajos recursos económicos se observa que, partiendo de los 50 hasta el año 2000, el porcentaje de sobrevida fue aumentando década tras década a favor de los países desarrollados, llegando en el año 2000 a una diferencia mayor al 50% (ver gráfico Sobrevida..., pág. 3). También existe un proyecto Mi niño ante todo, apoyado y financiado por el Instituto Nacional del Cáncer de EE.UU. que invierte € 50,000 por año en diez países (Bangladesh, Egipto, Honduras, Marruecos, Filipinas, Senegal, Tanzania, Ucrania, Venezuela y Vietnam). Cuando observamos la incidencia del cáncer de Cérvix en el mundo (ver mapa pág. 7), se aprecia que es más frecuente en los países de Oceanía, muchos países de África y en Sudamérica: Venezuela, Colombia, Ecuador, Perú, Bolivia. En el norte de nuestro país, Salta, Jujuy, Formosa, Chaco, Santiago del Estero, suele ser el tumor más frecuente. La incidencia estimada del cáncer para el año 2030 se puede observar en el gráfico Incidencia mundial del cáncer para el año 2030. EL CÁNCER EN LA REPÚBLICA ARGENTINA Según el último censo realizado en nuestro país en 2001 se constató la población total es de 36.260.000 habitantes. El total de enfermos de cáncer registrado es de 362.600 y cada año se dan 103.420 casos nuevos. Por año, mueren 72.400 personas. Otro dato oficial señala que se encuentran en edad de contraer la enfermedad con mayor incidencia, las mujeres entre 30 y 60 años (15% de la población, 5.439.000) y los hombres entre 40 y 60 años (10%, 3.626.000). Es decir, que un 25% de la población se encuentra en una edad de riesgo (9.065.000 de personas). Las posibilidades son que una de cuatro personas tendrá cáncer y una de cada seis morirá por la enfermedad. La clave para el control de la enfermedad es la detección precoz, la reducción a la exposición de factores de riesgo, el tratamiento adecuado y la puesta en marcha de estrategias preventivas
Cómo prevenir Cerca de un tercio de los cánceres podrían evitarse mediante la aplicación de estrategias preventivas destinadas a reducir la exposición a los factores de riesgo y consistentes principalmente en: - Cambios en el consumo de tabaco y alcohol, la dieta y la actividad física; - Inmunización contra la infección por PVH; - Control de los riesgos laborales; - Reducción de la exposición a la luz solar. Otro tercio de los casos podrían curarse gracias a su detección temprana y tratamiento adecuado. La detección temprana del cáncer se basa en la observación de que el tratamiento es más eficaz cuando el cáncer se detecta más tempranamente. El objetivo consiste en detectar el cáncer mientras está localizado. Los programas de detección temprana de cáncer tienen dos componentes: 1. La educación del paciente para que reconozca signos como nódulos, úlceras, indigestión y tos persistentes o he-morragias, y busque rápidamente atención médica en caso de que se presenten estas manifestaciones. 2. La identificación de las personas con cánceres incipientes o lesiones precan-cerosas mediante la realización de pruebas de detección, antes de que aparezcan los primeros signos. Entre esas pruebas se encuentran, por ejemplo, la mamografía y la citología, para detectar los cánceres de mama y cuello del útero respectivamente.
Cómo tratar Los objetivos del tratamiento de cáncer consisten en obtener su curación, prolongar la vida y mejorar su calidad. Algunos de los tipos más frecuentes de cáncer, como los de mama, cuello uterino o colon y recto, tienen tasas de curación elevadas, cuando se detectan tempranamente y reciben un tratamiento adecuado. Los principales métodos terapéuticos son la cirugía, la radioterapia y la quimioterapia. Para poder aplicar un tratamiento adecuado es fundamental disponer de un diagnóstico exacto mediante la realización de pruebas como la ecografía, la endoscopía o la radiografía y el estudio anatomopato-lógico. El tratamiento paliativo permite aliviar el dolor y otros problemas en más de un 90% de los pacientes con cáncer. Existen estrategias eficaces de prestación de cuidados paliativos a los pacientes con cáncer y a sus familias, incluso en entornos con escasos recursos. Los centros de detección poseen entre un 80% y 90% de posibilidades de descubrir nuevos casos. Los cánceres asintomáticos y pre-cozmente detectables constituyen el 7% al 10% del total examinado (O’Donell). En estos casos, la posibilidad de cura es de 3:4, lo que constituye un aumento de casos curables del 20% al 25% de la tasa actual. Cada cáncer curable cuesta 1/3 de un cáncer incurable (6 a 12 meses de hospitalización, medicamentos, etc.). Hay que conocer el costo/resultado. Los costos se dividen en físicos, psíquicos, sociales y económicos. Y los resultados se miden en eficacia (ensayos clínicos), efectividad (juicio clínico), eficiencia (calidad de vida –AVAC o años de vida ajustados a la calidad), coeficiente de mortalidad y mortalidad observada/mortalidad esperada. El abordaje de la enfermedad se puede dar desde un enfoque economicista o biologista; el ideal es una tercera mirada, desde un enfoque ético, que permita la armonización de los dos primeros. En salud, eficiencia es calidad de vida. La ética es la búsqueda de la felicidad orientada por la razón; es la inteligencia aplicada a la conducta y se identifica con el bien obrar y el bien vivir (eudaimonía, escrito hace 2.500 años por Aristóteles). El oncólogo van Potter en su escrito Un puente al futuro (1971) dijo que la: “Bioética es el estudio sintomático de la conducta humana en el área de las ciencias y la salud, en cuanto sea examinada a la luz de valores y principios morales”. Está demostrado que las nuevas terapias preventivas aumentan la sobrevida de los pacientes en estadios tempranos de la enfermedad
Dejamos de temer a lo que se ha aprendido a entender, María Curie
Con respecto a los avances en oncología clínica, está demostrado que las nuevas terapias adyuvantes o preventivas aumentan la sobreviva de los pacientes en los estadios tempranos de cáncer de mama, cáncer de pulmón y cáncer de colon. La quimioterapia, junto con la administración de terapias de blanco (target therapies) como inhibidores de la tirosinquinasa, anticuerpos monoclo-nales, atiangiogénicos, etc. después de la cirugía, están logrando resultados sorprendentes. En las tres últimas décadas, la investigación clínica, screening y la prevención han reducido la incidencia y las muertes por cáncer, aumentando las tasas de sobrevida, disminuyendo las muertes y los efectos adversos provocados por el tratamiento antineoplásico. - Los anticuerpos monoclonales han demostrado, en cáncer de mama en aquellas pacientes con Her 2 Neu +++, que reduce el riesgo de recaída a la mitad de los casos, si se utiliza conjuntamente con la quimioterapia. - La quimioterapia adyuvante aumenta la sobreviva en los pacientes operados de cáncer de pulmón en estadios iniciales. Reduce la recurrencia en el 40%, con una alta sobrevida a cinco años. - Los tratamientos de quimioterapia en cáncer de colon que incluyen el Oxaliplatino bajan la recurrencia entre el 21 y 24%. - Los inhibidores del factor de crecimiento endotelial (antiangiogénico), utilizado en pacientes con cáncer de pulmón avanzado y cáncer de colon avanzado, ha demostrado mejorar la sobreviva comparado con la utilización de quimioterapia únicamente. - Otros anticuerpos monoclonales han demostrado que prolonga la remisión y aumenta la sobrevida en el linfoma agresivo difuso. - Los anticuerpos monoclonales, inhibi-dores del factor de crecimiento epidérmico utilizados en el cáncer de cabeza y cuello, junto con la quimioterapia es-tándar, pueden preservar órganos. - Los inhibidores de quinasas en cáncer renal han mejorado la sobrevida en estadios avanzados. - Con el aumento de la sobrevida ha ido creciendo el número de pacientes con cáncer, motivo por el cual los tratamientos de sostén y apoyo clínico han adquirido, en estos últimos años, un rol muy importante. - La droga Lenalinomida ha demostrado ser muy efectiva en los síndromes mielodisplásicos y en aquellos pacientes que poseen bajo riesgo del síndrome, 64% responden al tratamiento sin necesidad de recurrir a transfusiones de sangre. - La talidomida disminuye la recurrencia en los pacientes con mieloma múltiple. - Las dietas pobres en grasas y el ejercicio disminuyen la recurrencia de cáncer de mama. - Los inhibidores de la Aromatasa, comparados con el tamoxifeno, reducen la recurrencia en el cáncer de mama. - La mamografía digital suele ser superior que la mamografía estándar en las mujeres jóvenes. Se estudiaron 42.000 mujeres, comprobándose que la mamo-grafía digital tenía mayor sensibilidad (78% versus 51%). - Los tumores cerebrales representan el único desafío clínico oncológico y el más común, el glioblastoma es altamente agresivo y los pacientes suelen tener un pronóstico malo, a pesar de la cirugía y la radioterapia. La Temozola-mida (droga administrada por vía oral) junto con los tratamientos Standard (cirugía y radioterapia) ha demostrado mejorar la so-brevida de estos pacientes, en aproximadamente diez semanas. - El meduloblastoma en niños se trata con quimioterapia y cirugía, sin necesidad de efectuar radioterapia. - El cáncer de estómago suele ser de dificultoso tratamiento. Un estudio denominado magic realizado en el Reino Unido, demostró que la quimioterapia neadyuvante utilizando: Doxorubicina + Cisplatino + 5 Fluoura-cilo) seguido de la cirugía logró un 36% de sobrevida a los cinco años, con respecto a un 23% que realizaron cirugía sola. Evidentemente, este trabajo puede cambiar el camino del tratamiento de cáncer de estómago en ciertos países donde suele ser muy común, como países asiáticos. - Con respecto a los tumores del estroma gastrointestinal, una Fase III de Investigación demostró que aquellos pacientes que se hicieron refractarios al Ima-tinib, respondieron a inhibidores de la tirosinquinasa comparado con placebos con un período libre de enfermedad de 6.3 meses versus 1.5 meses. Inhiben muchas enzimas en las células cancerosas llamadas quinasas. - La Gemcitabina, que es el tratamiento estándar para el cáncer de páncreas, cuando se asocia a otros inhibidores de quinasas (terapia blanca) puede prolongar la sobrevida de los pacientes inoperables. Luego de un año de tratamiento, los pacientes que recibieron esta asociación sobreviven un 24% versus un 17% que recibieron Gemcitabina sola. - Las células del cáncer de páncreas poseen anormalmente altos niveles de Factor de crecimiento epidérmico y el inhibidor de quinasas actúa bloqueando las enzimas del Factor.
Tumores urogenitales En el cáncer de próstata, se demostró que aquellos pacientes menores de 65 años con estadios tempranos de esta patología deberán efectuar cirugía, mientras que los hombres mayores de 65 años deberán realizar radioterapia tridi-mensional conformada (siempre hablando de estadios tempranos). En el cáncer renal, los inhibidores de quinasas actuando como inhibidores multiblanco demostraron su actividad, y asociados a inhibidores del factor de crecimiento endotelial detuvieron el crecimiento tumoral en el 61% de los pacientes. Tumores ginecológicos Incluye cérvix, útero, ovarios, trompas de Falopio y vagina. Los mayores avances, en los últimos años, fueron la prevención de la infección por papiloma virus (HPV) con la utilización de las vacunas. Tres estudios mostraron que dos vacunas de HPV fueron muy efectivas en la prevención. Un estudio utilizando los tipos HPV 16 y HPV 18 (que son los más frecuentes asociados con el cáncer de cuello uterino) demostró que la vacuna previene la infección en un 91.6%. El segundo estudio en 12.000 mujeres utilizando cepas HPV 6, 11, 16 y 18 previenen casi el 100% del cáncer de cuello uterino.
Tumores de cabeza y cuello El tratamiento con anticuerpos mono-clonales conjuntamente con la quimioterapia estándar demostró que los pacientes que recibieron este tratamiento tuvieron una sobrevida de 5.9 meses, comparado con 3.4 meses de los pacientes que no lo recibieron. También para el cáncer avanzado de la laringe o hipolaringe, la utilización de anticuerpos monoclonales, conjuntamente con la radioterapia, ha tenido mejor resultado que el abordaje realizado con la radioterapia únicamente.
Cáncer de pulmón La incidencia y la mortalidad han comenzado a declinar en los últimos años. El cáncer de pulmón detectado en los estadios tempranos está siendo difícil de tratar, ya que la mitad de los pacientes en estos estadios sobreviven cinco años después del diagnóstico. Definitivamente, quedó demostrado que la quimioterapia adyuvante es efectiva en los estadios tempranos, ya que luego de la cirugía aumenta la sobrevida. Los investigadores canadienses y norteamericanos demostraron que los pacientes que recibieron quimioterapia (Vinorelbine + Cisplatino), luego de la cirugía tuvieron una sobrevida global de 94 meses versus 73 meses de los que no recibieron quimioterapia adyuvante. La sobrevida a cinco años fue de 69% versus 54% y el riesgo de recurrencia fue 40% menor en el grupo que efectuó la quimioterapia. Los inhibidores de la angiogénesis tumo-ral, en combinación con quimioterapia, aumentaron la sobrevida en pacientes con cáncer de pulmón NSCLC. Los investigadores de varios centros oncológicos de los Estados Unidos afirman que este anticuerpo monoclonal aumenta la sobrevida: quimioterapia + nhibidores de la angiogénesis, 12.5 meses de sobrevida. Quimioterapia están-dar, 10.2 meses de sobrevida Observando la estadística realizada por la Sociedad Americana del Cáncer de Estados Unidos, en cuanto a la incidencia, mortalidad y tasas de sobrevida a cinco años desde el año 1974 a 2000 (ver So-brevida... pág. 6), podemos observar que esta última ha mejorado muchísimo en la mayoría de los tumores, salvo en el cáncer de endometrio, cérvix uterino, laringe, pulmón, hígado y páncreas que siguen siendo un desafío diario para los oncólogos clínicos, cirujanos y radiote-rapeutas. Las tasas de muerte por cáncer en hombres, entre 1930 y 2001, muestran que la mortalidad por cáncer de pulmón en 1990 superó el 80%, comenzando a declinar hasta 200 ( llegó a un 72%). Con respecto a las tasas de muertes por cáncer en mujeres entre 1930 y 2001, se observa un ligero incremento del cáncer de páncreas y un aumento marcado del de pulmón en 2001, llegando a un porcentaje que supera el 40%. Las tasas de mortalidad por cáncer en mujeres, en línea general, presentan una curva descendente. El consumo de tabaco es la principal causa evitable de cáncer en todo el mundo. El tabaco produce cáncer de pulmón, laringe, boca, páncreas, vejiga, estómago, hígado, riñón y otros. El consumo pasivo de tabaco causa cáncer de pulmón. Hoy se sabe que el 90% de este tipo de cáncer se vincula al consumo de tabaco. La adicción al tabaco es una epidemia global que está devastando los países y regiones que menos pueden afrontar sus consecuencias (discapacidad, enfermedad, baja productividad y muerte). Ante esta grave realidad, la industria del tabaco continúa priorizando sus ganancias a la vida, su propia expansión a la salud de las futuras generaciones, su desarrollo económico al desarrollo sustentable. Para evitar la expansión del tabaco en el mundo, es necesario regular su venta y permitir que las personas accedan a información verídica acerca de los productos tradicionales y nuevos del tabaco, información que debe ser honesta acerca de los ingredientes, tóxicos y efectos sobre la salud del cigarrillo en todas sus formas. Está probado que consumir estos productos es, en muchos casos, mortal y adictivo. La verdad sobre el tabaco puede fortalecer a los adictos para preocuparse tanto por su salud como por la de sus familias, amigos y otros miembros de la comunidad. Se estima que actualmente existen en el mundo, 1.300 millones de fumadores. El número de víctimas mortales que se cobra el consumo de tabaco es ahora de cinco millones al año; de proseguir la pauta actual de consumo, éste índice podría duplicarse, hasta alcanzar casi los diez millones para el año 2020. La mayor carga de mortalidad y enfermedad está desviándose con rapidez hacia los países en vías de desarrollo. Aproximadamente, la mitad de los fumadores de cigarrillos que mantienen su dependencia mueren prematuramente debido al consumo de tabaco. Esto quiere decir que alrededor de 650 millones de personas (la mitad de los fumadores actuales) morirán a causa de una enfermedad relacionada con el tabaco, si siguen fumando. |