BOLETIN CIENTIFICO Asociación de Médicos Municipales de la CBA Instituto para el Desarrollo Humano y la Salud Año 11 - Nº50 - Julio de 2006 Automedicación, autocuidado y autoprescripción
Automedicación, autocuidado y autoprescripción Por
- Dr.
Mario Farao
- Dr.
Alberto Garay
- Lic.
Silvina Girini
- Dra.
Nancy Lestón
- Dr.
Daniel López
- Dra.
Mónica Troisi
- Dr.
Mario Valerga
XXXVII Curso de Administración de Servicios se Salud, noviembre de 2005
INTRODUCCION La automedicación, concebida en un sentido amplio como la administración de medicamentos sin la intervención del médico, es una práctica humana antigua y una ciencia moderna a la vez (1). Ya a finales del siglo XIX (1894), Osler señalaba el deseo de tomar medicamentos como una característica que diferenciaba al hombre de los animales. Desde que existe constancia escrita, siempre ha existido un experto que acumulaba las habilidades y técnicas del arte de sanar, al que se recurría cuando el propio autocuidado no era suficiente para restablecer la salud. Actualmente, que vivimos en un tiempo y en una sociedad con una atención sanitaria desarrollada, con medicamentos y técnicas quirúrgicas eficaces, necesitamos comprender que el autocuidado sigue siendo necesario, tanto para el manejo de enfermedades agudas no graves, pero muy frecuentes, como para la prevención de las enfermedades que hoy en día, son la causa principal de morbilidad y muerte (2).
DEFINICIONES Varios autores -incluyendo a los de la Organización Mundial de la Salud (OMS)- han definido al autocuidado, la automedicación y la autoprescripción (3). El término autocuidado se refiere a todo aquello que las personas hacen por sí mismas, con el propósito de restablecer y preservar la salud o, prevenir y tratar a las enfermedades. Es un término amplio que abarca a la higiene (general y personal), la nutrición (tipo y calidad de alimentos), el estilo de vida (actividades deportivas, tiempo libre), los factores ambientales (condiciones de vida, costumbres sociales), los factores socioeconómicos (nivel de ingresos, creencias culturales) y la automedi-cación.
Automedicación La automedicación consiste en la selección y el uso de los medicamentos, por parte de las personas, con el propósito de tratar enfermedades o síntomas que ellos mismos puedan identificar. Se refiere fundamentalmente, a los medicamentos de venta libre. Como vimos anteriormente, la automedica-ción es una parte del autocuidado.
Autoprescripción La autoprescripción es el uso indiscriminado de fármacos sin indicación ni supervisión facultativa.
Automedicación responsable La automedicación responsable consiste en una práctica mediante la cual las personas tratan sus dolencias y afecciones con el uso de medicamentos autorizados, disponibles sin necesidad de prescripción y que son seguros y eficaces si se los emplea según las indicaciones. Una automedicación responsable, requiere la comprobación de que los medicamentos a administrar sean seguros, de buena calidad y eficaces y que la administración de medicamentos que estén indicados únicamente para el tratamiento de las afecciones crónicas o recurrentes. En todos los casos, estos medicamentos deben diseñarse y elaborarse específi-camente para tal propósito y requerirán una adecuada formulación, dosificación y forma de administración. Los medicamentos de venta libre deben estar respaldados por información que describa el modo de administración o uso, los efectos terapéuticos y posibles efectos secundarios, cómo deben monitorearse los efectos deseados, las posibles interacciones, las preocupaciones y advertencias, la duración de su uso y, las circunstancias en las que se debe consultar a un profesional (4).
Postura de la Asociación Médica Mundial La Asociación Médica Mundial, en su Asamblea General de 2002, declara que toda persona puede optar por automedicarse pero, en este caso, debe ser capaz de reconocer los síntomas que tratan, de determinar que está en condiciones apropiadas para auto-medicarse, de elegir un producto de automedicación adecuado y de seguir las instrucciones de uso del producto, descriptas en la etiqueta. Se concluye en que los gobiernos deben reconocer y reforzar la distinción que existe entre los medicamentos con prescripción y los de venta libre y, asegurarse de que las personas que utilizan la automedi-cación estén bien informadas y protegidas de los posibles peligros o efectos negativos a largo plazo (5). Existen varias razones que llevan a la población a automedicarse. Los motivos esgrimidos más frecuentemente son la consideración de levedad de los procesos, la sensación subjetiva de dominio de la propia patología y el conocimiento previo del fármaco.
Aspectos de la automedicación La automedicación tiene aspectos positivos y negativos. Entre los primeros se destacan la reducción de la demanda de asistencia médica por síntomas menores transitorios y el hecho de que la automedicación comporta que el paciente asume el costo total del tratamiento medicamentoso, lo que en España ha sido utilizado por los Servicios Nacionales de Salud, para reducir el gasto farmacéutico (6). Entre los aspectos negativos, se destaca el uso excesivo de los medicamentos, la ausencia de un correcto control de éstos, el riesgo de efectos indeseables, las in-teracciones medicamentosas inesperadas, el retraso en el diagnóstico de una determinada enfermedad y la utilización inadecuada de los medicamentos en general. Este último aspecto es particularmente importante si se considera que los pacientes pueden ignorar las contraindicaciones de los fármacos y los peligros derivados de su uso prolongado (7). Los medicamentos empleados como automedicación pueden también utilizarse en intentos de suicidio y, por ejemplo, en Gran Bretaña, más de la mitad de las intoxicaciones voluntarias, son atribuidas a medicamentos de venta libre (8). En conclusión, existe un amplio reconocimiento de que la automedicación responsable, constituye, sin duda alguna, el recurso primario de cualquier sistema sanitario. Las personas manejan o tratan gran parte de sus pequeñas patologías o dolencias sin consultar al médico o al farmacéutico. No obstante, el farmacéutico puede desempeñar un papel importantísimo al brindar su ayuda a las personas para que tomen decisiones acertadas en cuanto al cuidado personal, y al suministrar e interpretar la información disponible. Esto requiere una mayor atención en el tratamiento de la enfermedad y en la preservación de la salud, que en la venta del producto (9).
SITUACION EN LA ARGENTINA En nuestro país, casi la mitad de los argentinos se automedica o toma medicamentos que les recomienda un amigo o un familiar. El 50% de la población toma medicamentos en forma incorrecta, y esto causa el 5% de las internaciones hospitalarias y cerca de 10.000 muertes por año. Según el Colegio de Farmacéuticos de la Capital Federal, el 8% de los medicamentos que existen en el mercado pueden comprarse sin receta, pero la realidad demuestra que el 30% de las ventas se realizan sin prescripción médica (10). En otras palabras, en nuestro país predomina la automedicación irresponsable. Esta variante nociva de la auto-medicación, se traduce en un uso ina-propiado de las drogas, cuyas consecuencias negativas van desde no concretar el efecto curativo buscado hasta, en casos extremos, la adicción o la muerte, pasando por reacciones alérgicas, vómitos, diarrea, intoxica-ciones y daños orgánicos, entre otras manifestaciones. La responsabilidad de este manejo de las drogas es compartida entre el usuario (ya que muchas veces las adquiere y las usa sin prescripción), el comerciante (que en muchos casos las vende sin exigir la receta) y el Estado (que no ejerce eficazmente el control necesario y minimiza la importancia de las campañas de educación de los pacientes). Los medicamentos más vendidos, son: analgésicos, antimicrobianos, antigri-pales, psicotrópicos, antitusígenos, antidiarreicos, medicamentos con efecto cardiocirculatorio, hormonales y vitaminas. Según la Cámara Argentina de Especialidades Medicinales de Venta Libre (CAREMVEL), en el primer trimestre de 2005, los medicamentos de mayor facturación fueron los destinados al sistema nervioso ($243 millones), seguido por los usados para tratar las afecciones de los aparatos digestivo ($189 millones), cardiovascular ($163 millones) y los antibióticos ($162 millones) (11). El problema de la automedicación irresponsable o autoprescripción por Argentina, se agrava en el hecho de que los fármacos pueden comprarse no sólo en las farmacias, sino también en quioscos, mercados, gimnasios y, según alerta la Organización de Naciones Unidas (ONU), ha aumentado la tendencia de conseguir medicamentos por internet (12). Por otra parte, la publicidad tanto en los medios gráficos como radiales o televisivos, inducen a la compra de medicamentos sin indicación médica, a través de figuras de la farándula o del deporte. Estudios efectuados en Argentina, desde agosto de 2002, con avisos publicitarios emitidos por canales de televisión abierta y en horario central de preferencia, donde se concita la atención del grupo familiar, proveen datos suficientes para alertar sobre la gravedad del problema a los profesionales que los agrupa, a los propios comunicadores sociales y medios, a los laboratorios de especialidades medicinales, a las asociaciones de consumidores y a los organismos estatales encargados de garantizar la salud de la población (13). Hace algunos años, la publicación Multinational Monitor, del grupo de Ralph Nader, denunció que la comer-cialización de medicamentos es causa en el mundo de 12 a 16 millones de casos anuales de daños iatrogénicos, de los cuales se estima que un millón termina en la muerte de los pacientes. Todo ello podría ser en gran medida evitado, si la comercialización de fármacos estuviera sujeta a estrictas normas éticas (14). La disposición 3.186/99 de la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT) fija los requisitos para publicitar medicamentos de venta libre, suplementos dietarios y dispositivos de tecnología médica y crea un grupo de vigilancia que se encargará de que estos requisitos se cumplan (15). Pese a todo ello, el fenómeno de la autoprescripción en Argentina parece no tener control y menos fin.
LA POSTURA DE LA OMS La OMS ha propuesto considerar una serie de factores para explicar el progresivo aumento de la automedicación (16).
a. Factores socioeconómicos Una mayor libertad de elección, que resulta de la mejora de los niveles de educación y de un mayor acceso a la información, combinado con un incremento de interés individual por la salud personal se traduce en una demanda creciente de participación directa en la toma de decisiones en el área salud.
b. Estilo de vida Se ha producido un aumento de la toma de conciencia acerca del impacto que causan determinados factores del estilo de vida, como dejar de fumar y seguir una dieta bien balanceada, como medios de preservar la salud y prevenir las enfermedades.
c. Accesibilidad Los consumidores prefieren la obtención rápida de los medicamentos, a las largas esperas en los centros de salud. Sin embrago, en muchos países tal disponibilidad puede significar el pago de precios más elevados.
d. Tratamiento de enfermedades agudas, crónicas y recurrentes y su rehabilitación En la actualidad se reconoce que determinadas afecciones con diagnóstico médico se pueden controlar en forma adecuada mediante la automedica-ción o sin medicación. Por cierto, en algunos países esto puede ser una necesidad más que una elección. e. Salud pública y factores ambientales Una buena conducta higiénica, una alimentación adecuada, agua segura y un buen saneamiento han contribuido a la capacidad de las personas para establecer y preservar su salud, y a prevenir las enfermedades.
f. Factores demográficos y epidemiológicos La transición demográfica hacia poblaciones cada vez más ancianas requiere cambios en las políticas sanitarias y en su implementación. Del mismo modo, los factores epidemiológicos que surgen de los cambiantes patrones de enfermedad requieren una adaptación en la provisión de la atención primaria de la salud y de los fondos involucrados. Estos cambios y adaptaciones también permiten que las personas asuman una mayor responsabilidad en cuanto a la atención de su salud. A su vez, esto implica un incremento de la capacidad de las personas para llevar adelante su cuidado personal.
g. Reformas del sector sanitario En medio de una actividad económica recesiva y con escasos recursos, los gobiernos, los contribuyentes y las personas de todo el mundo, intentan resolver el problema de los altos costos de salud. Muchos países están implementando mecanismos para detener la escalada de precios y lograr una atención sanitaria más costo-efectiva. La automedicación se fomenta a escala mundial como un medio para reducir el presupuesto público en el área de la salud. También se pueden vislumbrar los cambios estructurales que incluyan una mayor confianza en la prestación del sector privado.
h. Disponibilidad de los nuevos productos Recientemente se han elaborado productos nuevos y más eficaces, considerados adecuados para la automedi-cación. Además, muchos de los productos que están en el mercado desde hace mucho tiempo y que cuentan con un buen perfil de seguridad, fueron reprogramados e incluidos en la categoría de los productos de venta libre, tales como los imidazoles orales y tópicos para el tratamiento de la can-didiasis vaginal, los esteroides fluora-dos tópicos para la rinitis alérgica, el aciclovir para el herpes labial, los antagonistas de los receptores H2 para la dispepsia y los agonistas H1 para el asma. En otras palabras, estos productos están disponibles al público, sin necesidad de receta médica.
PROPUESTAS Educación de los pacientesLa OMS considera positivo fomentar la participación de los ciudadanos en todo lo relacionado con su salud, y ve en ello un modo de reducir las visitas a los centros de sanidad pública. Para ello, la OMS aboga por formar a la población en el uso de fármacos. Esto se lograría a través de los propios médicos, en su rol de comunicadores sociales. Se trata de complementar el bi-nomio diagnóstico-receta, con la tríada información-consejo terapéutico-educación.
Automedicación responsableLa automedicación responsable se refiere básicamente al consumo de medicamentos de libre acceso. Tal y como lo contempla la OMS, la automedica-ción responsable, genera beneficios a nivel personal y social (17). Entre estos beneficios, se consideran a: el alivio o solución de los problemas de salud se pueden realizar de forma autónoma y complementaria a la labor profesional de los médicos, se incrementa la autonomía y la responsabilidad de las personas en el cuidado de su salud, se evitan esperas, desplazamientos y pérdidas de tiempo y se contribuye al desahogo del sistema sanitario congestionado por dolencias susceptibles de tratarse en forma autónoma. La automedicación es una realidad que debe asumirse. La información y la educación sanitaria pueden ayudar a que se haga de forma responsable y positiva, así como a erradicar a la automedi-cación indeseable y peligrosa.
Médicos y estudiantes de medicinaEn la Argentina existen pocos trabajos de investigación, que aborden el tema de la automedicación. Sería conveniente realizar trabajos multicéntricos que permitan recabar la mayor cantidad posible de información de nuestra población. Asimismo, los conceptos de auto-medicación responsable, autoprescrip-ción y autocuidados, deberían formar parte de la educación médica de pre-grado.
Farmacéuticos y despachantes de farmaciasSe deben realizar campañas de educación , concientización y control a farmacéuticos y despachantes de farmacias (15). El farmacéutico cumple un rol muy importante al asesorar y colaborar con la educación de la población (19). La venta en la Argentina Según la Cámara Argentina de Especialidades Medicinales de Venta Libre (CAREMVEL), en el primer trimestre de 2005, los medicamentos de mayor facturación fueron;
1. Los destinados al sistema nervioso ($243 millones), 2. Los usados para tratar las afecciones del aparato digestivo ($189 millones), 3. Los cardiovasculares ($163 millones) 4. Los antibióticos ($162 millones) Factores agravantes La OMS ha propuesto considerar una serie de factores para explicar el progresivo aumento de la automedicación.
a. Factores socioeconómicos b. Estilo de vida c. Accesibilidad d. Tratamiento de enfermedades agudas, crónicas y recurrentes y su rehabilitación e. Salud pública y factores ambientales f. Factores demográficos y epidemiológicos g. Reformas del sector sanitario h. Disponibilidad de los nuevos productos Los remedios más vendidos Según el Colegio de Farmacéuticos de la Capital Federal, el 8% de los medicamentos que existen en el mercado pueden comprarse sin receta, pero la realidad demuestra que el 30% de las ventas se realizan sin prescripción médica. Los medicamentos más vendidos son: Analgésicos, antimicrobianos, antigripales, psicotrópicos, antitusígenos, antidiarreicos, medicamentos con efecto cardiocirculatorio, hormonales y vitamina BIBLIOGRAFIA (1). Baños J; Bosch F; Toranzo I. “La automedicación con analgésicos. Estudio del dolor odontológico”. Med Clin (Barc) 1991;96:248-251. (2). Ministerio de Salud del Gobierno de Mendoza. Automedicación. www.salud.mendoza.gov.ar (24/08/05) (3). International Pharmaceutical Federation (September 1, 1996). Statement of Principle self-care including self-medication. (4). OMS (1994). Role of the pharmacist in support of the WHO revised drugs strategy. Resolución 47.12. Asamblea Mundial de la Salud. (5). Declaración de la Asociación Médica Mundial sobre la Automedicación. Washington, 2002. www.wma.net/s/policy/s7.htm (24/08/05). (6). De la Plaza AM. “Medicamentos de libre dispensación”. Farmacia al día 1988;16:14-15. (7). Crooks J, Christopher LJ. “Use and misuse of home medicines”. En: Anderson JAD, ed. Self-medication. Lancaster, MTP, 1979;31:44. (8). Reinhart WH. “An autoiatrogenic disease”. Ther Umsch 2004 Dec;61(12):15-9. (9).Laporte J, Castel J. “El médico ante la automedicación”. Med Clin (Barc) 1992;99:414-416. (10). OMS (2003). “El papel del farmacéutico”. www.oms.org.com (07/09/05). (11). Red Interamericana para la Prevención de las Drogas (RIPRED). www.infobase.com (17/09/05). (12). “Automedicación”. www.compumedicina.com/noticias (25/08/05). (13). ONU (2005). “Venta ilegal de medicamentos sin receta a través de internet”. www.un.org/spanish (04/09/05). (14). Lomeli A. “La publicidad, la promoción de los medicamentos y la ética médica”. Fármacos 2000;3(1):1-4. (15). Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT). Disposición 3186/99. www.anmat.gov.ar/productos_medicos/3186.htm (31/08/05). (16). Caamaño F. “La automedicación: concepto y perfil de sus usuarios”. Gac Sanit 2000;14(4):294-9. (17). http://revista.consumer.es/web/es/20020101/salud/ (31/08/05). (18). Chui WK, Li SC. “Advice-giving on self-medication: perspectives of community pharmacists and consumers in Singapore”. J Clin Pharm Ther 2005 Jun;30(3):225-31. (19).OMS (1997). Report of a WHO consultive group on the role of the pharmacist. Preparing the future Pharmacist. Geneva, WHO (documento no publicado). WHO/Pharm/1997/599. |